Compárteme con papi, hermano3

1108 Words

La mandíbula de María le dolía, su garganta estaba en carne viva por el asalto implacable. En pánico, ahuecó las mejillas contra el tronco de él, chupando con más fuerza, intentando complacerlo con la esperanza de que terminara antes. El precum le cubría la lengua. Tragó por reflejo, y ese acto lo hizo gruñir en aprobación. —Joder, tu boca está caliente y mojada, igual que debe estar ese coñito apretado. Chúpala, puta, gánate tu sustento —dijo el don mirándola con calma, como si solo estuviera relajándose con una taza de té. Sus manos se aferraron a los muslos de él para mantener el equilibrio, sintiendo los poderosos músculos flexionarse bajo sus dedos mientras él le follaba la cara más rápido, con la respiración cada vez más entrecortada. Tino pasó por allí justo en ese momento. Cuan

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD