—¿Estás diciéndome señorita Speitzer que usted quiere más acción?—el ojiverde se pone arriba de ella, chocando sus respiraciones —Qué observador es señor Brunner, estaría complacida de seguir la acción—ella entrelazó sus manos alrededor del cuello de él Bill comenzó a besarla, ella acariciaba su espalda ancha, bajaba hasta poder tocar sus glúteos, el ojiverde bajaba sus besos hasta los pechos de Dania, los cuales ya tenían pequeñas marcas. Para esto, Dania se posicionó arriba de Bill, recorriendo su cuerpo con sus manos y labios, miro en la mesita de noche unas copas, dos vacías y una con hielo, tomó un hielo e hizo un camino del pecho hasta el m*****o de él, Bill se movió y abrió la boca al sentir lo frío —Amor eso es.......—decía entre gemidos, no apartaba la vista de ella Ella sonri

