—Yo..... yo no.....—tartamudeo el ojiverde y tocaba la mano de su esposa —Bill, ¿qué fue lo que dijiste?—era el castaño que se metió a la habitación y cerró la puerta —Yo..... Landon, es que fue un solo decir—sonaba demasiado nervioso —Pues no sonó así Bill, dime ¿qué fue lo que paso?—pregunto un poco tenso el castaño —Dije que esto fue mi culpa porque hice que viniera a Canadá cuando ella ya no podía—sonó un tanto desesperado y el castaño se calmó —Entiendo Bill, entiendo, no pienses eso, ella quería venir—él se acercó y miraba a la chica —Si lo es, ella está así por mi culpa—el ojiverde definitivamente lo decía desde lo más adentro —Tienes que calmarte Bill, ¿por qué no te vas a descansar? Yo me quedaré con ella—tocó su hombro —No creo que sea lo correcto, yo..... yo debería qued

