—¿Bill? ¿Qué pasó?, ¿está todo bien?—pregunto Dania desde donde estaba —Sí, si amor, ahora voy, dame un segundo—hablaba con dificultad el ojiverde Este intentaba dejar de llorar, aún mantenía ese mechón de cabello en su mano, le era tan difícil ver eso y más sabiendo que ella no se daba cuenta, se miró al espejo y seco sus lágrimas, sus ojos se veían un poco rojos a lo igual que su nariz, tomaba bocanadas de aire antes de salir. Tiro el cabello y con cepillo en mano salió de nuevo —¿Qué pasó Bill, porque te tardaste tanto?—pregunta muy tranquila la chica —Me habían dado ganas de hacer del baño nena, pero ya todo bien—este solo la miraba —Bien, oye, ¿seguirás cepillándome? Recuerda que ya es tarde y tenemos que ir a tu entrevista—dijo sacándolo de sus pensamientos —Sí, por supuesto—so

