XXIII.

1938 Words

El uso del depresor lingual era lo que más odiaba de sus mensuales visitas al doctor. Cuando se percató de que aquel mes ya había asistido a la cita agendada, se preguntó por qué sus padres insistían en llevarlo de nuevo. ¿Acaso era por el tema de sus dientes? Sí le habían estado doliendo muchísimo los últimos días, pero como que... sólo había esperado que se le pasara rápido, para poder fingir que no era un verdadero problema. El doctor le pidió abrir la boca y su ceño se frunció con disgusto cuando el depresor lingual presionó su lengua, con el distintivo sabor amargo impregnándose en su paladar. Ew... —¿Y bien?— Venecia preguntó, con la mirada preocupada buscando la de su hijo—. ¿Tiene caries? —Mi amor, quédate tranquila. Estoy seguro de que Jungkook no tiene nada— la tranquilizó Bo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD