La verdad es la mejor medicina para las heridas. P.C Ava Miro la ventana del coche con impotencia y mi corazón martillando en mi pecho, necesito salir de aquí, siento que mi corazóncito no va aguantar tanto. Aprieto mis manos con nerviosismo en mi regazo como si eso pudiera traer un poco de tranquilidad, pero la realidad es más dura. Giro levemente mi cabeza en dirección a Nathanael, su cuerpo esta tenso y su mirada fija en la carretera, trae una camiseta ajustada y unos pantalones negros de pijama. Su rostro esta impacible como siempre, sin ninguna expresión, su cabello esta desordenado como si hubiera pasado su mano muchas veces por allí. El como que siente mi mirada dado que gira la suya y sus ojos verdes chocan con los míos quitandome el poco aire que me quedaba. Me pierd

