Llego a mi casa estacionado mi auto y Steven llega después de mí –Parecía que jugábamos carreras –me dice con una sonrisa –Si hubieran sido carreras, te aseguro que no hubieras llegado tan cerca de mí– –Bese a Sofía– me dice con una sonrisa en el rostro –Yo estube apunto de besar a Samanta– digo mientras abro la puerta de mi casa, él entra sin que siquiera le dé permiso –¿Entonces viste a Samanta? –me pregunta muy emocionado – Si baile con ella – dijo emocionado mientras recuerdo que la tuve entre mis brazos. –No lo puedo creer, ¿ella aceptó bailar contigo después de lo que le hiciste?-- Eso no me motiva mucho. En serio que a veces Steven es brutalmente honesto –No sabía que era yo, pero debo de admitir que fue realmente excitante bailar con ella –¿La besaste como yo a mi

