Capitulo 9: Después de pasar la linea de la profesionalidad. MALDAD Se había abierto conmigo. Se desahogo, su sentimientos, su comodidad, tenia plena confianza en mi y esto era perfecto. Termine de limpiar el espejo del baño, eran tareas que debíamos hacer casi diariamente, estaba muy concentrado en que quedara limpio, ¿quien diría que esto era lo mas divertido desde que estaba aquí; limpiar? De repente escuche que los demás reclusos que hacían la tarea conmigo hablaban de una mujer y preste un poco de atención para variar. —No, pero es que es son como vacaciones —decia uno de ellos—, una linda mujer que solo te escucha hablar, es todo lo que un hombre necesita. —¿De quien hablan? —pregunte, aunque sabia de quien hablaban, no era tonto. Ambos voltearon mirándome con algo de asombro

