Capítulo 1Inicio

1592 Words
Narra Melissa Me senté en la silla que es la cabecera de esta mesa que está en la sala de juntas, acomode todos mis documentos en diez minutos tendría reunión con uno de los clientes importantes la Señora Ritz, una señora de porte fuerte y cabello canoso. - En cinco minutos quiero que ya todos estén sentados en la mesa por favor Sara avísales a todos, la señora Ritz es una cliente importante así que quiero que todo salga bien - le dije a Sara mi asistente. Al fin todo estuvo en orden justo a tiempo, la señora Ritz llegó puntual a la junta. - Abogada es un gusto verla, me dijeron que usted es la mejor para esto así que aquí estoy - decía la señora Ritz mientras estrechaba mi mano. - Así es todo saldrá bien es solamente una firma de sociedad, por supuesto que usted quiere ser parte mayoritaria y conmigo le aseguro que lo va a conseguir - le dije con buen ánimo. - lo sé linda de no ser así habría buscado a alguien más - todo en esta señora grita millonaria,su forma de hablar y caminar y su semblante es demasiado refinado. Al cabo de una hora salí de la junta, como siempre es costumbre tengo varias citas agendadas para el mismo día, pero gracias al cielo está era la última de hoy. -¿Y bien cómo salió?- preguntaba Sara mientras se acomodaba el cabello rojo. - sabes que a mí todo me sale bien - le dije alegre - conseguiste la parte mayoritaria de la señora Ritz, tu eres asombrosa dama dragón - Ese es un extraño apodo que me han puesto por aquí en el bufete porque dicen que a la hora de hacer negocios soy muy intimidante, quién lo diría que aquella niña tímida, asustada y triste llegaría a ser intimidante en algo. - Allí está mi abogada estrella, cuéntame cómo nos fue en la negociación - Mateo se acercaba a mí con su característico buen humor - conseguimos lo que queríamos - le dije levantando los pulgares - Por eso eres la mejor de este lugar, debo decir que me alaga que lo hayas aprendido de mí - decía orgulloso. - Claro Mateo y los tres años en la escuela de leyes no hicieron nada por mi ¿Verdad?- le dije burlandome de el - oye debes darme el crédito por algo, yo te entrene bajo mi manto de sabiduría - la verdad se veía gracioso - deberíamos ponerte un altar también - le dije mientras me reía. - voy a levantarme y si no me ayudan voy a golpear a alguien - habló Fer. Fernanda esta embarazada por segunda vez espera una niña, ya está cerca del séptimo mes de gestación y ya le cuesta moverse, recuerdo esa sensación, es muy incómoda. - ven aquí mi pequeño globo - le dije cariñosamente mientras la ayudaba a levantarse de la silla. - no te burles de mí Melissa, no es culpa mía parecer una ballena - nos reímos juntas hemos forjado una buena amistad a través de los años. - Allí están llevo buscándolos un buen rato, alguien sabe donde están los archivos del caso Florián, no los encuentro en ningún lado - Derek apareció por las puertas de la oficina, mientras aflojaba el nudo de su corbata. - Yo los tengo en mi oficina si quieres vamos y lo checamos juntos ¿te parece? Encontré ciertas anomalías en el expediente así que podemos revisarlo antes de irnos - acomodé mi pelo en una coleta. - podemos hacerlo mañana, es viernes y sabes que teníamos planes para hoy así que alistemonos para ir a casa - el pelinegro se quitó la chaqueta del traje n***o que llevaba. - Nosotros nos vamos yo estoy que me muero del calor y tengo mucha hambre - habló Fer sosteniéndose del brazo de Mateo - Acabas de comerte dos pasteles de manzana yo te ví, no sé cómo puedes tener tanta hambre- Mateo estaba sorprendido con las cantidades de comida que Fer consumía - Sí recuerdas que está embarazada, créeme puedes haberte comido una pizza entera y seguirás teniendo hambre y además tú tienes la culpa que ella esté comiendo así, tu fuiste el que la embarazaste así que ahora alimentala - Derek y yo estábamos disfrutando mucho molestar a Mateo últimamente. Sabemos que es nuestro jefe pero también somos amigos, más desde que nos mudamos a Seattle para trabajar en este bufete cuando estaba empezando, estos años han sido realmente tranquilos, la he pasado bien, no voy a mentir en ocasiones me siento bien muy limitadas. - Todo listo ¿Nos vamos?- Derek me ofreció su brazo en su gesto caballeroso y gracioso que hace es muy agradable. Nos hicimos muy buenos amigos, cuando nos mudamos a esta ciudad nos volvimos inseparables, nos tenemos mucha confianza, el estuvo conmigo desde que llegamos aquí y hasta ahora através de los años seguimos siendo esos buenos amigos. - Mi pequeña ardilla dime en qué estás pensando - me miraba mientras manejaba por las transitadas calles - Estaba pensando en llevar comida china y helado ¿Que te parece? - yo le sonreía - Me convenciste con el helado, pasaremos al restaurante chino que está a tres calles de aquí by pasaremos al super por el helado, y te informo que también llevaremos chocolates rellenos de fresa - decía mientras miraba la calle para doblar en la esquina. - déjame adivinar, ¿pedido especial?- - Tu sabes que sí, así que vamos compramos todo y pasamos por la película - hicimos todo como Derek dijo y luego de comprar el CD de la película Frozen 2 fuimos a casa. Entramos por las puertas del edificio, saludamos al portero el señor Benet, subimos al elevador cuando salimos Derek dijo que iría a buscar algo a su departamento y a cambiarse de ropa. Así que entre a mi departamento, ya eran las ocho de la noche. - Llegué a casa - cerré la puerta detrás de mí con el pie ya que llevaba las bolsas de las compras en mis manos. - Melissa llegaste, ¿Como te fue en el trabajo? - la señora Elena muy amable me ayudó a llevar las bolsas a la cocina. Conocí a la señora Elena en las gradas del edificio un día que ya no podía seguirlas subiendo, mi vientre de embarazada no me permitió pasar del segundo piso sin quedarme sin aliento, ella me encontró sentada y me ayudó a subir, ella es una señora solitaria y sin hijos ni familia, me ayudó a cuidar a Andrés mientras yo seguía mis estudios y trabajo, me costó recuperarme después de aquel incidente, no podía acercarme a alguien sin tener un ataque de pánico, la señora Elena ha sido un gran apoyo para mí. Derek entró al departamento, se acomodó en sillón de la sala,el podía ir y venir de su departamento al mío y yo al de él así nos acostumbramos a lo largo del tiempo. - llegaste, ¿Como te fue hoy?- Andrés salía de su habitación, ya es todo un adolescente ya está cerca de cumplir los diecisiete años. - Andrés ¿Porque estás tan arreglado?- le cuestionaba ya que parece que va a salir. - Invité a Dalia al cine, ¿Te molesta?- me preguntó no muy convencido, pero el es un buen muchacho se porta bien y confío en él, lo eduque para que me tenga confianza y yo a él así que estamos bien. - Quiero que estés aquí a las once - le dije firme - pero porque- se quejó - entonces a las diez y media te parece- - No a las once esta bien- dijo aceptando lo dicho por mi - Tienes cuidado, y me llamás más tarde ¿Entendido? - le dije dándole un abrazo - Sí mamá, te llamaré lo prometo, ahora me dejas irme - lo solté para que se fuera - adiós Nana, adiós Derek, le dicen a Ariana que mañana la llevaré al parque y por helado, nos vemos después - se fue por la puerta. - ¿a qué hora empezó a tener citas?- preguntó Derek bajándose la camiseta blanca - el tiempo pasa rápido Derek - - ¡Mami! Llegaste a casa - mi pequeña Ariana corrió hasta mí y me abrazo con sus pequeños brasitos. - yo también quiero abrazo - Derek se nos unió - ¿Hiciste tú tarea?- le pregunté a la pequeña castaña frente a mí. - sí mami, Nana me ayudó- señaló a la señora Elena. - esta bien, entonces vamos a cenar- la mandé a lavarse las manos - te traje helado y chocolates rellenos de fresa - Derek la consiente tanto, la esta malcriando mucho, pero está bien, ella es feliz y es todo lo que importa. Nos sentamos en el sillón a cenar y a ver la película que Ariana pidió tanto Derek y yo la llevamos al cine a verla cuando se estrenó pero ella quería verla de nuevo y Derek como siempre no puede decirle que no, aunque ella se quedó dormida a mitad de la película, la lleve a la cama hoy hasta se había puesto su pijama especial de Frozen la acosté y la tape con su sabana apagué la luz y cerré su puerta. La señora Elena se fue a acostar y Derek y yo como ya es costumbre nos quedamos hablando un buen rato hasta aquel el se fue a dormir a su departamento.
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