Narra Melissa:
Estaba dando vueltas de un lado para otro, estaba buscando unos papeles, yo debo ser la persona mas distraída que hay en este mundo, no les pasa que guardan algo tan bien que luego ni siquiera ustedes saben donde esta guardado, pues a mi si es justo lo que me pasa.
- ¿lo encontraste? - Sara empezo a buscar junto conmigo.
- No Sara, recuerdame no guardar nada sin que tu estes presente -
- creeme que no volvera a suceder, tu pierdes todo -
- Melissa, junta en diez minutos - Derek hablaba serio.
Se la razon de eso, y sí, la razon es Ryan, hoy fijamos fecha para empezar los tramites en NY, lo bueno esque Ariana sale esta semana de la escuela, Andrés regresa esta noche de su viaje así que hablaré con el hoy, volviendo al tema de la junta el señor Adkins quiere que hagamos los recorridos juntos, se imaginan, sí eso significa mas tiempo junto al innombrable.
- ya voy Derek - me levante de la alfombra - Sara te encargo esos papeles, saldré de la junta en mas o menos una hora, los necesito -
- No te preocupes ve a la junta, cuando regreses yo los tendre aqui para ti -
- Muchas gracias los necesitaré para dejar todo arreglado antes de irme a NY, podrías llamar a mi madre y decirle que quiero hablar con ella esta noche, por favor - agarre mi agenda y mi celular.
- No te preocupes yo la llamaré, y recuerda que todavía me debes un café para esta tarde - sonrió.
Salí de la oficina mientras iba caminando, mi celular vibró, era un mensaje así que decidí abrirlo de una vez, me extraño que era de un número desconocido.
* Mensaje *
Número desconocido: estoy ansioso por verte
Melissa: ¿quien eres? ¿y como conseguiste mi número?
Número desconocido: créeme bombom tu jamás olvidarías quien soy yo.
Melissa: vete a la mierda Ryan.
Decidí guardar su número en mis contactos con el nombre de "imbécil" así sabría que era el, y no contestaría.
- hola Mateo necesito hablar contigo - entre a su oficina.
- buen día, ya se lo que vienes a decir y dejame decirte que lo lamento pero no le confiaría este trabajo a nadie más que no seas tú - me explicó.
- lo sé, pero debiste advertirme por lo menos, así no me habría quedado petrificada como idiota frente a todos-
- después de esto te daré dos meses de vacaciones -
- Fernanda te obligó ¿cierto? - me reí de el.
- y no sabes cuanto me a costado esto- se reía conmigo.
Salí de allí y fuí a la junta ya todos estaban en sus lugares, solo faltaba yo, Ryan y Haley y su equipo, el señor Adkins sentado de nuestro lado, observe a todos mientras caminaba hacía mi lugar.
- Buenos días - saludé
- Buenos días - contestaron todos.
- bien ya que estamos todos aquí deberíamos empezar, bien, como saben el lunes esperamos ya estar instalados en la ciudad de Nueva York, el día Martes estaremos empezando con los recorridos de las propiedades que se daran en secion, tendremos como máximo dos meses para terminar con todo el tramite - como lo había prometido Derek habló.
- A mi me parece bien - Ryan me miraba directamente y yo solo miraba hacia otro lado.
- entonces así quedamos, los veré el lunes en NY, señorita Rojas como siempre es un placer verla - se levanto y tomo mi mano la beso en forma de despedida.
- Nos vemos allá señor Adkins - le Sonreí.
Todos se levantaron y empezaron a salir después de estrechar la mano en forma de despedida, pero aquí es donde entra Ryan y su estúpida sonrisa.
- Señorita Rojas me encantaría hablar con usted en privado - se acercó a mi, no puedo negar que sigue siendo imponente, pero no dejare que me intimide.
- Lo siento señor Russell voy tarde a una junta, será en otra ocasión - Derek tomo mi mano con una sonrisa y salimos de allí.
Estaba sentada en mi oficina al teléfono.
* Llamada*
Melissa: creo que estaremos llegando el lunes por la tarde, quería avisarte que estaremos en la ciudad dos meses, así que si quieres hablar con Andrés trataré de convencerlo.
Ana: eso sería maravilloso verlos después de todos estos años, ¿traerás a Ariana?
Melissa: si la llevaré conmigo, ¿quieres verla?
Ana: ¡perfecto! El martes será el cumpleaños del pequeño Sergio, así que no sé si podrías traerla.
Melissa: ¡sí claro! Yo la llevaré, nos vemos allá.
Ana: hasta luego hija.
Melissa: adiós.
*fin llamada*
- entónces la otra semana estarán allá, serán dos largos meses - Sara soplaba su café.
- sí, dos larguísimos meses, ese café parece hirviendo -
- lo está, no se porque los hacen así, piénsalo ninguna persona puede tomar nada hirviendo - nos reimos de eso, hasta que Sara casi escupe el trago de café que tenia en su boca su mirada embobada se dirigía a un punto fijo.
- hola señoritas - hay no puede ser esque no te cansas, pensé.
- h... Hola - tartamudeo Sara, yo lo ignoré.
- así que tu estrategia ahora es ignorarme - me dijo sentándose frente a mí.
- ¿que quieres? - miraba hacia otro lado.
- hablar contigo - coqueteaba conmigo, si será imbécil.
- ¿ustedes se conocen de antes? - pregunto Sara confundida.
- no- dije rápido.
- sí ibamos a casarnos- contestó él.
- ¿estuviste comprometida con él? - me miro
- sí, pero fué en el pasado y limpiate la baba que se te cae - me reí de ella.
- entonces hablaras conmigo - se acerco y me levante.
- lo lamento pero voy a mi trabajo olvidé algo - me levante - Adiós Sara nos vemos mañana.
- adiós - respondió Sara iyendo del lado contrario de la calle
Caminé hasta el edificio, entre al ascensor y cuando las puertas se iban a cerrar entro el neciamente.
- ¿esque no te cansas? - dije con fastidio y cruzandome de brazos, se cerraron las puertas.
- solo quiero decir un par de cosas - el ascensor empezó a moverse.
- si quieres puedes hablar, aunque no esperes respuestas de mi parte - volteé la cara.
Espere un buen rato a que empezara a hablar pero el solo se quedo allí parado viendome, observándome detenidamente, asi que yo también hice lo mismo no me había dado cuenta que tiene una pequeña barba, sus ojos azules siguen siendo preciosos, su musculatura se marca un poco através de su traje, se ve mas maduro y sigue siendo tan atractivo como lo recordaba o un poco más.
- estas hermosa - me quede callada - solo quería pedirte perdón Melissa, todos estos años siempre me pregunte donde estabas, el error mas grande de mi vida fue no haberte detenido a tiempo, apesar de todos estos años no e logrado sacarte de mi mente, cada día que pasa se hace más largo que el anterior hasta que te encontre, yo volví a sentir aquel sentimiento que yo creí sepultado en lo mas profundo de mi corazón, no se que sientes tu pero voy a averiguarlo, porque yo sigo enamorado de ti -
Y como dije yo no hablaría pero sus palabras habían logrado que me conmoviera y unas cuantas lágrimas rodaron por mis mejillas, exactamente no se porque, sentí un leve movimiento en el ascensor y se detuvo.
- ¿que pasó? - me asuste.
- creo que hay un problema con el ascensor, no deberan tardar en arreglarlo - dijo para que me calmara.
Pero la verdad esque desde aquel secuestro no soporto los espacios pequeños ni cerrados, me asuste pero iba a concentrarme en Ryan y así no temería, ¡pero que esoy diciendo! Concentrate piensa en otra cosa, asi que solo me recosté en la barra de metal que había para sostenerse.
- Melissa, solo quiero acercarme a ti de nuevo, por favor no me rechazes - suplicó.
- No puedo, te alejaste de mi, verte de la mano de esa mujer fue mi última puñalada, me mataste por dentro ese día murió mi corazón - me sentía triste.
- y no sabes cuanto me arrepiento - se empezaba a acercar.
- ¿y porque debería creerte? - aprete mis manos contra la barra.
- porque sigues siendo la mujer de la que estoy estúpidamente enamorado y porque sigo amándote - me besó.
¡Santo cielo! ¡me beso! ¡y yo correspondi! Y no me incomoda para nada estarle besando, al contrario es una parte de mi que pensé que habia muerto, sus labios, sus dulces labios, son lo único que pone mi mundo de cabeza, pero es solamente un bello espejismo.
- No puedo Ryan, dejame en paz por favor - susurré, agache la cara.
- se que sientes algo por mí, no lo niegues, lo siento cuando me miras y apartas la mirada, cuando te toco puedo sentir como te erizas, y cuando te beso siento todo lo que no puedes decir con palabras - pego su frente a la mía.
Entónces toque su rostro dejando de lado todo lo malo de estos años anteriores, solamente me concentre en el y yo, solamente eramos nosotros dos acaricie sus mejillas, y solo me deje llevar poco a poco, hasta que uni sus labios con los míos, a pesar de todo en este mundo no existe otra persona que me haga sentir esto no hasta ahora.
El ascensor se abrió, y entonces me separe de sus labios y salí de allí.
- esto no significa nada - dije y las puertas se cerraron con el adentro, aunque para mi significó todo.
Ese beso era la prueba contundente que yo seguía enamorada de él, yo seguía enamorada del idiota que destrozo mi corazón, yo aún lo amaba y esa era la única verdad existente entre el y yo.