Pov's Klaus
La miraba dormir, tan pacífica y tranquila, tan diferente a como acostumbraba ser. Era una mujer emprendedora y difícil de tratar, tenía muy mal gusto en la moda, sus lentes eran horribles, pero debajo de todo eso, había algo que nadie se había dado cuenta, ella no era superficial, aunque, si, todos se habían dado cuanta de ello, era demasiado sencilla.
Su corazón era inmensamente grande, sus ojos marrones que te transmitían a lugares inimaginables, y aquella noche, mirándola en ese vestido de novia, maldición, tenía incluso un cuerpo hermoso que escondía bajo la ropa fea que usaba a diario.
Sonrío ante mis pensamientos, no puedo creer que este pensando esto de ella.
Su belleza no era deslumbrante, desde luego aquellos que la veían no quedaban impresionados, pero cuando estabas en su presencia y hablabas con ella, era irresistible. Y me molesta en cierta manera no haberme dado cuenta de ello antes.
Sé que ella me odia, no la culpo, la obligue a formar parte de esta vil mentira, ella no merecía esto y fue una lástima darme cuenta en estos meses... tan tarde, si pudiera volver el tiempo atrás, no la hubiese obligado hacer esto.
De todo corazón ella merecía a alguien que no estuviera jodido, que la amara como se debe, que todo fuese para ella, no un padre soltero y con fama de mujeriego.
Soy un necio por obligarla a esto, ¿Dónde tenía mi mente en ese momento? No tengo justificación, ni siquiera el hecho de que estaba a punto de perder a mi hija, por no querer arruinar mi vida... Arruine la suya.
Aunque sincerándome, una parte pequeña, solo, quizás, una partícula, está feliz de haberla elegido a ella, quizás y hasta me pueda sacar de la miseria que me consume desde que Samantha se fue.
Estoy molesto, no con ella, si no con mi ex suegra, es el colmo el descaro que tuvo de ir a mi boda a presentar un escándalo, que claramente no la deje crear.
Sus argumentos, de que no me podía casar sin presentarme razones válidas, me molestaban demasiado, su hija tiene 5 años de muerta y es justo que yo sea feliz, aunque sé que no lo hice por amor, Maddie merece una mamá. No todo el tiempo será mi madre.
Sé que ella aprecia mucho a Eve y que ambas se llevan bien. Puede que mi hija sea insoportable a veces, pero sé que Eve la quiere mucho. Así que no veo razones por las que esa mujer tuvo que venir a dañarme el día. Sus palabras retumban en mi cabeza como disco rallado.
No te podías casar, tú tenías que serle fiel a la memoria de mi hija, no dejando a mi nieta en manos de una mujer de la mala vida que solo busca tu dinero. Espero que dentro de menos de un año no andes arrepentido por tu decisión. Porque créeme que ella está más viva que nunca.
Arrojo la copa de Wisky que tengo en la mano con frustración, es difícil estar en mi situación en este momento, entiendo que quiera tener el recuerdo de su hija presente, por más que luche, yo no la podré olvidar, es y espero que siga siendo el amor de mi vida... Aunque ya esté muerta. Pero que su madre hable así de Eve sin conocerla, no se lo permito.
No quiero que por ningún motivo esa mujer se acerque a mi esposa a llenarle la mente de patrañas engañosas.
Para mí suerte, el fuerte estruendo que hizo el vidrio al romperse, no la despertó, solo se removió un poco y siguió rendida durmiendo, y agradezco el hecho de que el viaje la halla cansado lo suficiente para dejarla en estado de coma o que tenga el sueño lo bastante pesado... Y estoy comenzando a pensar que es la segunda opción.
Me recuesto a su lado pasando mis brazos por ambos lados de su cuerpo, para así tenerla más cerca y abrazarla mejor, sé que cuando despierte es posible que me de hasta en las bolas, pero ya que, pasaré una noche feliz.
Recuerdo que cuando llegamos y miro que solo había una cama, me pregunto dónde dormiría, y cuando le dije que con ella se puso en plan, reina del drama, con toda y su histeria me dijo que debía obligatoriamente dormir en el sofá.
Solo para molestarla le dije que porque no dormía ella en el sofá y yo en la cama, al final de cuentas quien estaba pagando esto era yo, pero; gracias a ello, tengo un fuerte dolor en mi rodilla debido a la patada que me dio y bien merecida.
Miro sus largas pestañas y me propongo a que estas dos semanas sean las mejores de su vida. Se lo debo.
Pov's Eve
Siento unos brazos abrazarme con fuerza, ¡Auxilio, me asfixio! Me volteo para encontrarme en mi peor escena, quien me abraza es el incomprensible de Klaus, ¿No quedamos en que dormiría en el sofá? ¿Y en qué momento se metió en la cama? Porque yo no lo sentí.
Me levanto enfadada, con él y conmigo misma por pensar en que dormí tan bien anoche, quisiera darle unos cuantos golpes pero me abstengo para no parecer demasiado cruel, con lo que le hice anoche tuvo suficiente.
Lo veo dormir, se ve demasiado lindo y sexy, no puedo con tanto. Volteo la cabeza y recorro toda la habitación, mis ojos se posan el la ventana abierta, desde aquí se ve la torre Eiffel, niego con la cabeza y ruedo la cortina para que no entre la luz y despierte al bello durmiente.
Me miro en el espejo y me doy cachetadas mentales por haberme dormido con el vestido floreado que tenía puesto ayer, era demasiado lindo y ahora está todo estrujado y feo, pero estaba demasiado cansada. Necesitaba dormir urgente.
Busco mi maleta en la habitación y no la veo por parte, solo está la de Klaus. Me confundo en sobre manera, y busco mejor, quizás, el no tener puestos mis lentes me está afectando un poco la vista.
Luego de media hora buscando mi maleta, no la encuentro, aunque me haya puesto mis lentes... ¡No la encuentro!
Me siento frustrada en el piso, ¿Dónde está mi maleta? No quiero despertar al bello durmiente, pero estoy segura que él tiene que ver con esto, ¡claro, todo lo hace para molestarme!
-¡KLAUS! - chillo molesta, pero el maldito sigue durmiendo como sin nada. Camino hasta estar cerca de la cama, pero algo puncha mi pie haciendo que suelte un gemido de dolor, su lado está lleno de vidrios y yo me acabo de clavar uno.
¡Estoy votando mucha sangre!
-Klaus - lo remuevo asustada. - Maldición Klaus, despierta. - de apoco abre sus ojos y me mira confundido. - estoy sangrando. - sus ojos se abren adormilados y se sienta en la cama.
-¿Qué pasa?
-Me corté con un vidrio. - lo escucho maldecir en voz baja y levantarse de la cama, me carga en brazos para después sentarme en la cama y dirigirse al baño, ya sé que estoy siendo muy dramática, pero esto es su culpa, así que...
-Deja ver tu pie. - levanto mi pie y el comienza a curarlo muy suave y despacio, puedo ver culpabilidad en su rostro por lo que sé que en conclusión, fue su culpa.
Hago una mueca de dolor cuando pasa el algodón un poco fuerte, pero rápidamente se me pasa.
-Ya está Harrintong. -Ignoro el apodo que uso conmigo y me acuesto en la cama, el se recuesta a mi lado.- ¿Te duele mucho? - Asiento.
-Ya estoy bien, oye ¿Dónde está mi maleta?
Se tensa y sé que lo que viene no es nada bueno.
-Klaus, ¿Dónde está mi maleta?
-Emm, este, si, como te decía tu piel se sanara pronto.
-Maldición Klaus, ¿DÓNDE DEMONIOS ESTÁ MI MALETA?
-Nunca llegó a la habitación, al parecer se la robaron. - dice con una sonrisa.
-¿QUÉ?
Serán unas bonitas semanas.