—Volviste —dijo ella cuando él le tocó la mejilla. Akron alzó una ceja. —Te dije que lo haría —respondió—. Me esperaste, Pastelito. —Hasta el final. El corazón de Violet no cabía en su pecho. Estaba nerviosa, como si fuese su primera cita. Si algo hizo la distancia, fue aumentar el cariño entre ambos. No se sentía la ausencia, ni la distancia que los separó por dos largos años. —¿Cómo estás? —preguntó ella—. Ha pasado mucho. —No lo suficiente —dijo Akron mirando sus labios—. No he dejado de quererte, así que no ha pasado suficiente. El corazón de Violet se estremeció cuando él se inclinó para besarla. Violet sintió esa corriente eléctrica recorriendo su cuerpo como si nunca antes la hubiesen besado de esa manera. Sus pies se alzaron del suelo como el beso del príncipe soñado, y co

