—¿Te dije lo que sucederá si esto es una mentira? —preguntó Venus cuando arribaron a Texas después de un largo viaje—. Tu muñequita esta atada a mí, y la llave es Tanner. Akron estaba seguro de que era cierto. Confiaba en sus hombres, y en que les dijeron que sacaran al hombre de la cueva donde ellos se escondían, para el intercambio. Akron estaba confiado, pero una parte de él no aceptaba que ese fuese el final. Era muy sencillo para una persona que le hizo tanto daño. No era una forma de hacer las cosas, o no como él lo conocía. Akron era un hombre con los pies en el suelo, pero así como ella, él también quería venganza. —¿Él aun te importa? —preguntó Akron. Venus mantuvo el mentón alzado. —Quiero saber si es verdad, pero él no me importa. Akron sacó la tableta que ella le dio y ag

