—¿Quién fue? —preguntó Akron cuando entró a la oficina de Vincent—. ¿Quién carajos tocó a uno de nuestros putos Demonios? Vincent tocó las fotografías y Akron apretó duro la mandíbula cuando vio los cuerpos desnudos y heridos de sus Demonios colgados del cuello en el puto muelle. La ira recorrió cada puta vena de su cuerpo y elevando la mirada a Vincent, le exigió que le dijera quién carajos había tenido la osadía de hacerlo. —Sabes quien fue. Él es el único con los testículos para matar a uno de los nuestros —dijo Vincent enderezando la espalda y mirándolo—. Estaban en operativo cuidando la puta droga del General, y llegaron a dar un mensaje. Les marcaron en el puto pecho que no negociarían con nosotros, que no pasarían la droga. Akron cerró los ojos y crujió el cuello. —Son órdenes

