Cuando Akron arribó al campus para llevar a Violet al bar para su trabajo, ella se encontraba llamando a Candy. Llevaba dos semanas intentando comunicarse con ella. No comprendía por qué no le regresaba las llamadas, ni le decía lo que sucedía. Vincent fue quien le dijo que Candy había escapado con un hombre y que no sabían nada de ella, por ende, la responsabilidad del bar recaía en sus manos. Violet tuvo que tomar el cargo de Candy de la noche a la mañana, y sin saber realmente lo que sucedía en ese lugar. Vincent era una buena persona bajo los ojos de ella, pero Violet aprendió a no confiar demasiado en ningún Demonio fuera de Akron. Solo confiaba en Akron, y Akron también le mintió. —No sé por qué no responde su teléfono —dijo Violet cuando se acercó a la puerta y entró al auto de Akr

