Durante muchas noches caminé sin rumbo con la mirada perdida y con un aire desolador. Tratando de calmar el dolor en mi pecho, mientras mis pedazos caen por todo el camino sin que pueda hacer algo para mantenerlos unidos a mí. Y es ahí donde adquirí la estúpida manía de abrazarme para darme fuerzas, de sujetar mi vientre vacío como si con ello regresara ese pequeño e inocente ser a mi vida. Me sentía incompleta y vacía, como si Evan se hubiese llevado mi vida, mis sueños, mis ilusiones y hasta mis ganas de vivir. Se llevó todo el amor y a todos los que quería, dejando solo una profunda soledad; ya que alejé a todas aquellas personas que me recordaban a él. Intenté mantener mi mente ocupada con mil pretextos, entre el trabajo y los estudios. Tratando de no pensar más en él, de borrar e
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


