Desesperación

1127 Words
-EVAN-  Un maldito dolor de cabeza me despierta, algunos Recuerdos de la noche anterior invaden mi mente, Sin embargo ahora estoy en mi cama, desnudo, cubierto con una fina sábana hasta la cintura y a mi lado estaba ella, Xime.     - ¡Que diablos! ¿Qué haces tú aquí? - grite para despertarla.     - Evan- contesta somnolienta- ¿no es obvio? - hizo una mueca de fastidio. Su cuerpo estaba desnudo, imaginé lo que había pasado entre nosotros.     - ¡Mierda! ¿Que hice? - me recriminaba, jalando mis cabellos con fuerza- Andrea! Corrí a buscar mi celular, intenté comunicarme con ella varias veces pero no contestaba. Tomé una ducha rápida, salí desesperado por encontrarla ignorando por completo la presencia de Xime. Fui a su facultad, pregunté por ella pero no sabían de su paradero. Después fui a su casa, nadie abrió. Llamé a Tatiana, pero tampoco me contestaba. Robert fue el único que contestó mi insistente llamada.     - Robert ¿Sabes dónde está Andrea? - supliqué- por favor dímelo.     - Evan, lo siento. No creo que ella quiera verte - contestó.     - Por favor Robert, necesito verla- insistí     - Andrea… - dudó- se fue a casa de sus padres. Colgué el teléfono y salí en dirección a su casa. Mi celular suena, “¿Estas buscando a tu linda niña? me aseguré de que no te perdone nunca. Xime ”me había olvidado por completo de ella, ignoré su mensaje. Cuando llegué, llamé a su celular varias veces, ella aún no contestaba. No me atrevía a tocar su puerta. Siento vibrar mi celular, era Tatiana.      - Evan, sé que estás frente a la casa de Andrea. Te pido que no te le acerques. Bastante daño le has hecho. Es suficiente Evan. Te di la oportunidad de quererla pero no lo hiciste, al contrario, solo le causas dolor. - decía decepcionada     - Tatiana, no es lo que piensas - trataba de explicarle desesperado.     - Evan, no tienes que explicarme nada. Xime, envió unas fotos al celular de Andrea. Francamente no esperaba algo tan bajo. Adiós. Al escucharla, sentí que todo mi mundo se derrumbaba, que había destruido lo que más amaba. Maldije una y otra vez a Xime, por lastimarla; pero sobre todo me maldecía a mí mismo por ser tan estúpido. Cuando regresé, Fui a buscar a Xime a su casa, deseaba gritarle todo el odio que sentía.     - ¿Cómo fuiste capaz de enviarle esas fotos? - grité como un desquiciado al no entender el proceder de sus actos.     - Evan, ¿crees que puedes jugar conmigo? - pregunto sarcásticamente- no, Evan, te equivocaste. Tú me buscaste anoche y te acostaste conmigo. Fuiste tú quien se olvidó de ella, fuiste tú quien aún me desea. Tú provocaste todo esto -gritaba haciéndome sentir más culpable y miserable - yo aún te amo. Y a ti no te importa, solo sufres por ella y ¿yo? ¿Acaso no cuentan mis sentimientos? Eres un maldito Evan. Te odio - recriminó mientras lloraba de rabia.       - No sé cómo pude acostarme contigo, yo no te amo - refuté con odio- Tú te encargaste de destruir todo lo que sentía, cuando buscabas tu libertad, cuando aceptaste iniciar un romance con Patrick. Y ahora… después de dos años vienes a buscarme para decirme que aún me amas. ¿No te parece estúpido? - reproché en tono sarcástico.     - Te amo Evan, entiende. Él no significa nada para mí. - se excusaba- sé que aun me amas, sino ¿Por qué me buscaste anoche?     - No lo sé, yo no te amo - ya no podía contener mi molestia por sus estúpidas palabras de amor - estoy harto de ti, cansado de tus tonterías, ¿no entiendes? Cada día me decepcionas más, ahora solo puedo sentir odio hacia ti - estaba llegando al límite - Tú solo quieres demostrar que aún puedes controlarme como lo hacías, pero ya no Xime, ¡Basta!, lo nuestro se acabó. Tú no eres la misma, la dulce e inocente Xime que conocí de la que perdidamente me enamoré, ahora eres… eres -resoplo al no poder terminar mi frase. Xime lloraba amargamente, yo solo la observaba con el corazón hecho pedazos. Al imaginar el dolor tan grande que podía estar sintiendo Andrea por mi culpa. No entendía lo que me pasó, ni porque hice todo eso, estaba seguro que Andrea era todo para mí, que la amaba. Ahora trataba de recordar porque me había acercado a Xime, yo no sentía nada por ella, tal vez, mi maldito orgullo estaba dolido al verla con Patrick, con "ese" que había provocado nuestra ruptura, el mismo que destruyó mi mundo. Y ahora, soy yo el único culpable de lo que me estaba pasando. ... Durante los siguientes días, fui a la universidad a preguntar por Andrea, pero desconocían su paradero. No contestaba su celular y tampoco estaba en su departamento. Tatiana no quiso hablarme, ni contarme nada relacionado a su amiga. Yo estaba destruido. Después de una semana, pasé por su casa como siempre y la vi. Bajé del auto lo más rápido que pude y toqué la puerta. Tatiana me abrió mirando a su amiga. Escuché su voz diciéndole que me deje pasar. Así lo hizo, pasé y Tatiana salió del lugar.     - Andrea - corrí hacia ella para abrazarla, pero ella evadió mi abrazo -     - ¡No te atrevas a tocarme! - me gritó, me congelé al escucharla - no quiero que vuelvas a buscarme, ni a llamarme, no quiero saber nada de ti Evan - advirtió con voz entrecortada.     - Pero Andrea, solo escúchame- supliqué– perdóname no quería lastimarte.     - No quiero escucharte más, no puedo perdonarte. - su voz era más fuerte y sus lágrimas empezaron a caer.     - No llores, la culpa es mía, tú no mereces esto - aceptando que era yo quien ocasiona tanto dolor en ella, pero no quería perderla - soy un idiota, no pensaba, no sé qué pasó conmigo esa noche.     - Yo sí, estabas celoso ¿no es así? - aseveró, llorando - solo que no quieres aceptarlo, aún la amas, y las fotos que me envió lo confirman. - expresó secando sus lágrimas - Eres un maldito Evan, yo... solo te amé tanto por eso me entregué a tí - se mostró vulnerable, dejó salir todo su dolor y odio hacia mi - ¡no merezco que me hagas esto! Fue suficiente, por mi parte, no te quiero volver a ver, no quiero saber más de ti, nunca más en mi vida Evan. Ahora, por favor vete.     - Pero Andrea, perdóname…     - Te he dicho que te vayas - gritó desesperada. Salí de su departamento, me sentí fatal. Mal por haberla herido de esa manera, mal por ser tan estúpido pero sobre todo porque la había perdido.   
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD