―Creo que lo hiciste muy bien ―dijo Franklin―. Es muy juguetón. Me transporta a cuando solía gatear por el jardín de mi abuela, explorando. ―Bien, me alegra. ―Macey sonrió satisfecha de que al menos su intención capturara a algunos. No esperaba que la nueva serie fuera enormemente popular debido a su temática, pero esperaba atraer a algunos como Franklin. Paul carraspeó. ―Ahora que el debate está resuelto, veamos sobre las recargas. ―Sí, claro, yo invito a la siguiente ronda ―bromeó Franklin mientras la pareja se excusaba y se dirigía al bar de cortesía. ―Todavía no te has librado ―dijo Victoria, mostrando una sonrisa traviesa a Macey. ―De acuerdo... bueno, al menos disfrutemos de la noche sin dramas, ¿vale? ―Está bien, pero estaré en la ciudad durante tres días y nos reuniremos par

