―No lo sé. ―Caden encogió los hombros. Augustus consideró a su nieto detenidamente. Había algo en el niño que lo hacía diferente de otros niños, aunque supuso que no debería sorprenderse por la actitud apagada del niño. Caden comenzó a hablar hace apenas unas semanas. Hasta entonces había sido mudo. Había llegado al punto en que Macey estaba desesperadamente preocupada por él. Según el médico de los gemelos, no había ninguna razón física para su silencio y concluyó que hablaría cuando estuviera listo. No se habían equivocado. Cuando decidió hablar, lo hizo en frases claras y completas. De hecho, su primera palabra fue: “Mamá, más jugo, por favor”. Esto sorprendió tanto a Macey que llamó a Augustus llorando de alegría. Afortunadamente, él no estaba en una reunión, así que no tuvo que per

