Prólogo

929 Words
PRÓLOGO LOS ÁNGELES, 2019 El ruido de la multitud más allá de las puertas del coche de Clara era como el rugido sordo del mar a lo lejos. El sonido subía y bajaba en olas, aumentando a medida que cada automóvil de lujo se acercaba al teatro y la celebridad que transportaba salía a la luz. Clara se reclinó en el asiento de cuero de su limusina. Observaba a través de los cristales tintados mientras los paparazzi se daban codazos por situarse más allá del cordón rojo, luchando entre ellos como los tiburones que olían la sangre. Se habían reunido para ver a la gente rica y famosa que asistía al estreno de la película de ella, para comerse la carne que les alimentaba. Clara suspiró. Hace mucho tiempo aprendió que la prensa era una sanguijuela en el cuerpo de Hollywood que no se podía quitar. Nick, su joven coprotagonista, se inclinó sobre ella para ver mejor a los fotógrafos más allá de las ventanas, apretujándose sobre la chica y arrugando su vestido. Este era su primer estreno, y en los extremos de su mente, Clara podía sentir su emoción mezclada con la punzada aguda del miedo mientras este miraba el mar de rostros más allá del cristal. Clara sintió una pizca de orgullo casi maternal por lo guapo que era él. Apartó el mechón rubio de Nick de los ojos de este. Con la película estrenada, dentro de un mes, si no antes, su relación se acabaría. Ella siempre pensaría en él con cariño. Pese a su edad, que figuraba en el comunicado de prensa de este, apenas dieciocho años. Se vio deseando que Nick no fuese un insulso, que alguna chispa de inteligencia iluminase sus ojos para poder hablar con él, si no con verdadera intimidad, al menos como un igual. Esa imposibilidad hizo que se riera de sí misma, y Nick se giró para sonreírle. Esta fortaleció sus escudos mentales bajo el calor de su mirada. Sabía que era mejor no leer sus pensamientos. Siempre se preocupaba por desconectarlos. El barranco vacío de su mente era demasiado deprimente para contemplarlo. Clara escuchaba los pensamientos de la gente en la multitud. Sus mentes eran un pequeño rugido, un revoltijo de ruido que casi no tenía sentido. Los pensamientos de las personas que estaban fuera de su coche pasaron fluyendo como una marea entrante. Esta se relajó y se dejó llevar. Permitió que su mente flotase en la superficie de ese gran océano, aquel en el que había nadado durante toda su vida. Nick se ajustó la corbata de su esmoquin y ella le besó. -No te preocupes-dijo ella-Estarás bien. Alguien abrió la puerta del coche y no hubo más tiempo para hablar. Clara salió al brillo de las luces, cegada por los flashes. Esta se mantuvo firme hasta que sus ojos se adaptaron al asalto. Después avanzó sonriendo. Nick la siguió fuera del coche. Mostró su tímida sonrisa a los fotógrafos, apartándose el flequillo de los ojos con su característico gesto juvenil, pero Clara sabía lo que tenía que hacer. Miró más allá de los periodistas, hacia las gradas, donde su público estaba sentado esperándola. Si se salía con la suya, los fans estarían allí y la prensa podría arriesgarse. Se giró hacia la gente que estaba en las gradas y les dedicó una sonrisa deslumbrante. Las personas allí presentes comenzaron a gritar su nombre, agitando los brazos y chillando. Clara les devolvió el saludo con un largo movimiento de su brazo. Se giró para que su público pudiese ver bien su vestido de lentejuelas. Tenía la espalda al aire y el vestido caía hasta convertirse en una bola de material suave justo por encima de la curva de sus caderas. Pudo escuchar a las mujeres murmurando entre ellas en señal de aprobación. Los hombres también dieron su visto bueno, pero en silencio. Como homenaje a su público, a las personas gracias a las cuales tenía comida en la mesa y una piscina climatizada, Clara se dirigió a la prensa. -¡Clara! ¡Aquí! -¿Cuál es tu próxima película? -¿Quién es ese tipo, Clara? -¿Estáis comprometidos? Clara tomó a Nick del brazo. El muchacho estaba empezando a sentirse abrumado. Incluso con su ego, era difícil presentarse ante toda la prensa por primera vez. Y los paparazzi no le hablaban. Ella sonrió a la prensa, ofreciéndoles una buena perspectiva de la parte trasera de su vestido, antes de llevar a Nick hacia la puerta del teatro. Un grupo de cámaras de televisión les recibió allí y Clara se detuvo para dar algunas entrevistas de una sola frase. Sabía cuál era su trabajo y lo hacía bien. Valía la pena prodigarse por los medios de la televisión. -Clara-una mujer de Entertainment Now extendió un micrófono-Entendemos que Nick y tú tenéis una relación muy cercana desde que rodasteis juntos ¡Grita! Clara mostró su misteriosa sonrisa enseñando muy pocos dientes. Nick miró valientemente a las cámaras. Ella pudo sentir su miedo por la rigidez de su brazo. -Nick y yo lo pasamos muy bien trabajando juntos. Espero que podamos volver a hacerlo-la voz de Clara acarició las palabras de la última frase mientras pasaba la mano por el brazo de Nick. Su roce le calmó y le sintió relajarse. Le llevó hacia delante y habló con algunos periodistas más antes de entrar en el teatro. Una vez que estuvieron dentro, Nick se quejó. -Mierda. Qué cosa tan salvaje-dijo. Clara sonrió, quitando el eterno mechón de pelo de su frente. Después le besó. -Lo has hecho bien-dijo. Este le sonrió como si fuese un niño al que le acaban de dar un caramelo. -Así que esta noche saldremos por televisión, ¿eh? La sonrisa de Clara se deslizó un poco-Yo diría que es algo casi seguro-comentó.
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