Fernando no podía creer que se había acostado con Rafael, no solo había sido una si no tres veces, ¿qué le estaba pasando?, cada vez que Rafael estaba cerca él perdía los boletos y se olvidaba de todo...
El sentimiento le asustaba, no era gay, todo lo que había y estaba haciendo era para llegar a la verdad sobre el accidente que le había quitado a la mujer que amaba, sin embargo, el carácter y la entrega de Rafael, lo hacía dudar, dudar de que fuera el culpable, dudar de que alguien como Rafael se hubiese negado a brindar ayuda a quien lo necesitaba...
******
Rafael, se había ido de compras, vivía para que llegara ese día especial, en el mes, estaba seguro que estarían encantados con todo lo que había comprado, se había desecho de Sara de manera poco sutil, pero poco le importaba, había llamado a Fernando para que le acompañase, pensó que podía negarse, nadie aparte de Sara sabía su pequeño secreto y ahora lo compartiría con Fernando, se había enamorado y quería que conociera cada parte de su vida, al menos lo que los medios no sabían, ni conocían, él había aceptado y estaba encantado, era feliz, realmente feliz por primera vez en su vida..
Condujo hasta donde Fernando le había pedido que lo recogieran iban en su auto, para hacer el viaje juntos, y eso le enamoraba más, Fernando siempre aprovechaba para estar a su lado...
- Buenos días - Fernando saludo mientras deposito un beso sobre la boca del menor, era un hábito que no pudo evitar.
- Buenos días - Rafael sonrió - ¿Estás preparado? - Rafael pregunto emocionado y Fernando solo asintió, no sabía a donde lo llevaba pero quería saber.
Fernando no supo cómo reaccionar, cuando Rafael estaciono el auto frente a un orfanato en las afueras de la ciudad
Rafael le sonrió y bajo del auto para ser recibido por varios niños que gritaban el nombre de Rafael con amor y admiración
Rafael parecía un niño en medio de ellos, jugaba se dejó caer sobre el pasto fresco que adornaba el jardín de una casa bien cuidada, sin importar que su ropa cara se estropeara, las risas calentaron su corazón de una manera que solo Roxana había conseguido...
- Siempre es lo mismo con los chicos, se vuelven locos cada vez que Rafael viene de visita - La mujer le hablo a Fernando, quien había estado perdido en la escena.
- ¿Siempre viene? - Fernando pregunto dudando, quizá solo quería impresionarlo
- Todos los meses, viene sin falta en esta fecha, ¿eres su amigo? - Fernando asintió, no podría decir nada más, no eran novios de cualquier manera, solo asumieron la relación como la estaban viviendo...
- Es la primera vez que trae a alguien con él, debes ser importante para Rafael - La mujer le sonrió mientras lo invito a pasar y dejaron a Rafael jugar con los niños en el jardín.
Fernando bebió un poco de té, mientras escuchaba a la mujer hablar de Rafael, era el benefactor único del orfanato, se hacía cargo de todo lo que los chicos necesitaban, la casa había sido comprada por Rafael cuando estaba por vencer la hipoteca...
- Rafael llego en el momento justo, creo que la vida es así, cuando más necesitas que alguien venga en tu ayuda, siempre aparece alguien como Rafael en tu vida y la cambia, en este caso cambio la vida de más de 50 niños, ellos lo aman - Fernando podía verlo con sus propios ojos....
Horas más tarde, después de almorzar con todos los niños, Rafael y Fernando volvieron a la ciudad, el silencio de Fernando le asustaba un poco...
- Estas muy callado - Rafael se animó a preguntar, el silencio no era incomodo, pero le asustaba de todas maneras...
- Me sorprendes, Rafael, realmente no esperaba conocer esta parte de tu vida, ¿puedo ayudarte? Rafael sonrió complacido, el que Fernando le ofreciera su ayuda era mucho para él...
- Podrías acompañarme todos los meses y bueno si se ofrece los servicios de un Abogado puedo asegurar que serás mi primera opción, siempre serás lo primero para mí - Rafael confeso, mientras Fernando lo besaba, Rafael adoraba los besos de Fernando...
Una semana después...
- ¿Eres estúpido? ¿Qué diablos tienes en la cabeza? ¿Sabes siquiera algo de él? Pensé que eras un poco más listo Rafael - Luisa ataco verbalmente y sin piedad a su hijo...
- Lo que haga con mi vida, no es tu problema mamá, nunca te has ocupado de mí, porque quieres interferir ahora en mi vida, ¿crees que por que ahora tienes un trabajo estable fingiendo ser la esposa de un imbécil como Diego te da autoridad sobre mí? - Luisa golpeo el rostro de su hijo nuevamente
- Cállate, gracias a Diego, tienes todo lo que siempre quise para ti, deberías ser más agradecido y besarle los pies a Diego, sabes que él te puso donde estas y puede quitarte si lo desea - Rafael estaba furioso
- ¿Quieres que le bese los pies o que me acueste con él? - Rafael sintió otro golpe en su rostro, maldecía su suerte, quería huir, desaparecer pero no podía...
- Tienes razón mamá, soy un imbécil que aun te ama, que aún espera que me ames aunque sea un poco, un imbécil que aún espera que lo elijas por encima del animal que tienes por marido - Luisa iba a golpearlo de nuevo, pero Sara se lo impidió
- Vete Luisa, no le hagas más daño a Rafael, su rostro se inflamará, tiene que filmar y vamos de salida - Rafael no vio ni a su madre ni a su amiga, salió rumbo al estacionamiento, sus ojos picaban por llorar y sus manos temblaban para marcar el número de Fernando pero recordó que él tenía trabajo que realizar y se abstuvo, viajaría al norte del país le hubiese encantado que Fernando lo acompañase pero su relación era un secreto para todos
****
Fernando viajó a la costa mediterránea concretamente a Águilas, Murcia era su destino, el Comisario no iba a acompañarlo, en su lugar enviaría a Gregorio un reconocido periodista que estaba interesado en descubrir también la verdad sobre el contrabando de madera, del que Diego era responsable
No había visto a Rafael en dos días, Rafael estaba rodando su nueva película y él estaba ocupado, preparando su viaje... antes del inicio del rodaje habían pasado todos los días juntos, se las había arreglado para salir con Rafael en las mañanas a correr o cenar por las noches desde que estuvieron juntos la primera vez había sido como abrir la caja de pandora, Rafael no se fue de su casa sin al menos hacer el amor un par de veces...
- Abogado Arreaga - Gregorio Martínez entro a su oficina, era evidente que estaba listo para partir, tuvo el impulso de llamar a Rafael pero se negó a hacerlo, no iba a pasarle nada por un día que no le llamará.
- ¿Nos vamos? - El periodista asintió
*****
El miedo recorrió su cuerpo, no reconocía el lugar donde estaba, maldecía la hora en la que se le había ocurrido salir a correr por la playa, ahora estaba encerrado en una habitación lujosa, ¿había sido secuestrado?, había sido atacado por más de cinco hombres y él no había podido luchar contra ellos
Fernando, deseaba que Fernando lo ayudara pero estaban tan lejos el uno del otro. La puerta de la habitación se abrió dejando ver al responsable de su encierro, su cuerpo se enfrió cuando Diego atravesó las puertas de la habitación.
- Mi querido y escurridizo Rafael por fin, estas donde siempre debiste estar - Diego sonrió, no había sido difícil, sus hombres por fin habían logrado atraparlo
- ¿Qué es lo que quieres Diego?, sabes que nunca aceptaré ser tu amante, no mientras seas el esposo de mi madre - Rafael sabía que dejar la opción abierta era su única opción para escapar de Diego
- Quieres decir que si me divorció de tu madres, aceptarías ser mi amante - Diego, estaba loco, cada palabra que Rafael le diera para el sería el paraíso
- En realidad, no quiero ser tu amante, si quieres estar conmigo debe ser como mi Marido, no quiero vivir escondido, si tanto dices amarme, cásate conmigo - La idea hizo temblar a Rafael, pero una boda era algo que Diego jamás le daría, vivía escondiendo su homosexualidad por miedo, a Rafael poco le importaba, pero era algo que tenía a su favor
- ¿Estás loco?, ¿quieres que sea el hazme reír de mis socios?, serás mi amante, no tienes opción, nadie sabe que estás conmigo y no te dejare ir, serás mío las veces que lo desee por las buenas o por las malas - Diego se acercó, Rafael necesitaba calmar al hombre y escapar, aunque la vida se le fuera en ello, tenía que escapar, el solo le pertenecía a Fernando, era sólo para Fernando.