Al llegar al comedor veo a Franco, lo veo de espaldas. Me acerco más a el. - Buenos días. Digo un poco apenada. - Buen día. Me contesta el y al darce la vuelta me queda viendo, Siento su mirada muy pesada puesta sobre mi. - Que demonios traes puesto. Me dice el quien al parecer está enojado. - No se si aparte de viejo eres ciego. Traigo ropa puesta. Le contesto burlona. El se levanta de golpe de la silla y sin esfuerzo alguno me levanta dejándome arriba de su hombro como si yo fuera un simple costal de papas. - ¡ Solo eso me faltaba que aparte de terca seas una maldita zorra !. Me grita mientras camina en dirección de las escaleras. Forcejeo un poco con el, no se cómo pero le doy una patada en sus gemelos y el me tira al piso. - ¡ Eres una maldita zorra ! ¡ No sabes la que te es

