Cap. 80: El gran robo Vladímir tomó la mano de Luna para llevarla al área donde se encontraban las habitaciones de los líderes de la manada. Luna, aunque sabía que pertenecía a ese lugar, se sentía algo intimidada; todavía no le habían asignado una habitación, o mejor dicho, no había podido preguntar a Luz cuál era. —¿Vladímir, estás loco? —cuestionó. —¿Dónde está mi chica aventurera? —No conocemos a estas personas, no deberíamos ser tan insolentes. —Te digo que no te preocupes, solo debemos revisar las cosas de mamá osa. —Ahora estoy celosa de esa mamá osa, por lo visto es muy cercana —siempre con el toque celoso característico de Luna. —Digamos que fue mi primer amor —ver a Luna celosa era una pequeña venganza por lo que vio en ese lago. —¿Tu primer amor...? ¿Yo soy mejor que ell

