NARRA CLAIRE Sarah y yo nos despertamos temprano para llevarle el desayuno sorpresa de cumpleaños a Brad a la cama. Angelina se lanzó a la cama a despertar a su padre, mientras Sarah y yo gritábamos “feliz cumpleaños”. Mi hermano, entre adormilado y sorprendido, sonrió. -Wow…gracias – dijo él, recibiéndonos la bandeja que contenía un montón de cosas para el desayuno, junto con una tarta de chocolate que tenía de velita el número 38. Si…mi hermano ya está cerca de los 40, y eso me pone bastante melancólica. La celebración matutina duró poco para Sarah y para mí…ya que los bebés empezaron a llorar. Yo fui con Abey y le di de amamantar un buen rato. La muy llorona quiere andar tras mi teta todo el bendito día. Después todos nos alistamos para irnos a la mansión de Nate y Laura, en don

