NARRA BRIAN Desembarqué el Air France con un jet-lag que me iba a matar. Tanto viaje y tanta cosa simplemente me tenía exhausto. Ya quería llegar a mi cama y dormir, dormir y solo dormir. -Te ves terrible, hermanito – me dijo Daniel apenas nos encontramos en el parking del terminal. -Si no me dices no me doy cuenta – le dije con ironía, mientras le daba mi maleta – arrástrala tú. -Y luego te preguntas por qué eres la mujer de todas las relaciones…- dijo con burla, y yo lo fulminé con la mirada. -Solo quiero que arrastres mi maleta porque estoy cansado, no porque quiera ser auxiliado – repliqué. -Si quieres también te abro la puerta del auto – dijo, ofreciéndose a abrirme la puerta del copiloto de su camioneta de alta gama, pero lo paré. -Tengo manos, puedo abrir la puerta – musit

