Ijov vio salir al detective y enseguida puso su plan en marcha. Le daría algunos días para que se relaje, lejos de todos nadie sabrá que él la tiene. Toma su celular para llamar a los inútiles que aún están buscándola. —Drika, ya sé donde esta. Voy a enviarte la dirección del hotel donde se está quedando. No hagas nada, solo vigila sus pasos sin que se de cuenta. —ordena y sin dejar que su receptor conteste este termina su llamada. Ahora toma el teléfono de la oficina para llamar a Maritza quien enseguida llegó. —¿Necesita algo jefe? —pregunta asustada, su mal humor tenía a todos alerta. —Sí, quiero que pospongas todas mis reuniones del viernes y me saques una cita con Lorenzo Ibarra, preferiblemente en la tarde. Puede ser un almuerzo. —sugiere mientras Maritza toma notas. —Enseguida

