Le doy un último retoque a mi cabello, que luce brillante y suelto sobre mis hombros. Me aseguro de que los rizos que he pasado toda la tarde haciendo luzcan absolutamente perfectos. Las ondas caen con soltura, aportándole un marco suave a mi rostro. Es la primera cita que tengo desde… la verdad es que ni siquiera logro recordar cuándo fue la última vez que salí con alguien en un plan romántico. El accidente y la posterior tormenta de deudas enterraron por completo mi vida social, así que no puedo evitar sentir un hormigueo helado en el estómago. Estoy nerviosa. Los tacones de mis botas de caña alta resuenan con firmeza contra el piso de madera mientras me acerco al espejo de cuerpo entero que había encontrado hace unos días arrumbado en el cuarto de lavado y que prácticamente arrastré ha

