NARRA JULIANA. La mesa estaba en absoluto silencio, Lorenzo se encontraba sentado junto a Paz, ella apenas llevaba bocado a su boca. No podía mirarla a los ojos, tenía tanta culpa, tanta vergüenza. -Mi tía me buscará mañana.- dijo mirando su celular y comentándome al mismo tiempo. Sus ojos destrozados chocaron con los míos, lo siento Paz, realmente lo lamentó susurré dentro de mi. -Sabes que puedes quedarte el tiempo que desees, aquí siempre serás más que bienvenida.- respondí. -De todas formas ella tiene que venir a reconocer el… - comenzó a decir, pero se detuvo sin poder terminar la frase, quería llorar justo ahora, pero no puedo permitírmelo.- Gracias por dejarme pasar la noche aquí.- termino de decir mientras bebía un poco de su café, su mundo estaba destrozado, acabado y podía r

