NARRA MARCELO Muchos me llaman el rey, lo cual es realmente irónico, ya que habitualmente tan solo me sentía como hormiga. Un rey usualmente no trabaja todo el día como yo lo hacía, es por eso que me sentía justo como una hormiga, trabajando todo el día sin descanso para mantenerme firme en el lugar en donde me había costado tanto llegar. Comencé desde muy joven trabajando en la frontera entre Argentina y Brasil, al principio solo remaba el bote que transportaba la mercadería de un lado del río al otro, pero de a poco y con mucho esfuerzo fui ascendiendo. Aunque para muchos lo que hago no es un trabajo, solo ven lo malo e ilegal del asunto, yo en cambio continuaba enfocado en mi futuro y en el crecimiento de mi negocio. Y aun así luego de años y años de esfuerzo no era nadie o no poseíamo

