NARRA VALENTINA. –¿Estás segura de que Camila salía más temprano? –preguntó Juls mientras yo doblaba en dirección contraria a la escuela y ella me observaba confusa. –En realidad, te mentí. Sale al mismo horario, te estoy llevando a un lugar sorpresa, de hecho más bien ultra secreto. Si no fueras mi esposa tendría que vendarte los ojos –acote mientras ella giraba los suyos. –No te hagas la misteriosa y cuéntame, sabes bien que no me gustan las sorpresas – contestó de mala gana solo para molestarme. –¿Es una sorpresa buena? –preguntó entrando al juego. –Es más bien, una sorpresa informativa– contesté su curiosidad crecía. Estacioné el auto en unos matorrales y bajé rápidamente para abrirle la puerta. –¿Aquí es tu sorpresa? –preguntó mientras tomaba mi mano. –Si, aunque ahora que lo p

