ELIZA Ya todos nos esperaban en el hangar, en cuanto llegamos me felicitaron por mi gran actuación, no podían creer lo realmente convincente que me escuche, hasta bromearon conmigo diciendo que soltaron un par de lágrimas. Después de bromear un poco, subimos al avión que ya nos esperaba, de inmediato cargue a mi bebe, tenía muchas ganas de abrazarla y tenerla a mi lado. Ella se encontraba completamente dormida, así que deje un pequeño beso en su frente y tome asiento, lista para emprender el vuelo. Nos encontrábamos a nada de despegar, cuando mi móvil sonó, la verdad es que no esperaba la llamada de nadie, por ende, mire la pantalla. No reconocí el número de quien llamaba, pero imaginé quien era. Les pedí a todos que guardaran silencio y respondí de inmediato, antes de que se atreviera

