ELIZA Me senté en mi nueva silla, la cual tenía un perfecto olor a nuevo, prendí mi computador y conecté mi móvil a este. Obviamente, le mandé mensaje a Helen, para avisarle que ya estaba lista para hacer la videollamada. Me respondió de inmediato y eso me pareció aún más extraño, debido a que ella no suele hacer eso. La imagen de Helen en la pantalla, no se veía del todo bien y no me refiero a que la imagen era de mala calidad, sino que tenía mala cara. Me miró con los ojos entrecerrados, parecía querer estallar al solo estarme mirando, alce una ceja y fui la primera en hablar. —Helen, ¿te encuentras bien?, pareces molesta y… —Eliza, ¿me puedes explicar, ¿Por qué mierda te acostaste con el pendejo de Julián? —dio un manotazo a la mesa donde se encontraba, que hasta se tambaleó la pant

