MARION 3 años antes… Después del… encuentro con ese hombre, no pude dejar de pensar en él, no podía dejar de pensar en su cuerpo, en su voz, en sus manos y sobre todo en lo que me hizo sentir. Sé que fue un poco o bastante… abrumador, solo por llamarlo de alguna manera, pero realmente, ese hombre me puso los pelos de punta con apenas rozarme la piel, no quiero ni imaginar lo que es estar con él en la cama, ¡Santo Dios!, ha de ser una verdadera locura. El resto de la tarde con las chicas para mi paso desapercibido no podía quitarme de la cabeza a ese maldito hombre, no fue, sino hasta que llegamos a mi departamento, que las chicas me preguntaron qué fue lo que había pasado. —Marion, has estado ausente desde que saliste del masaje, ¿sucedió algo? —sonreí un poco y le di un trago a mi b

