Encuentro.

1745 Words
Luciano: Cuatro meses después... Habían pasado exactamente cuatro meses desde la ultima vez que vimos a Annelise, esa mujer si que nos había cautivado, hace tiempo que no sentíamos esta atracción hacia una mujer desde aquella vez. Angelo y yo ibamos casi todos los dias a ese restaurante esperando poder verla pero nunca lo hicimos, porque no la vimos más. Ambos vivíamos en la misma casa, siempre fuimos independientes desde que somos mayores de edad, nuestros padres nos han enseñado a ser responsables e independientes, tambien a ganarnos las cosas por nuestro propio esfuerzo, sin necesidad del dinero o el apellido, desde hace tiempo hemos vivido asi y desde que papá nos dejo a cargo de la empresa la hemos levantado con exito gracias a nuestro esfuerzo. Angelo y yo nos graduamos en Administración de empresas para poder llevar las riendas del negocio familiar y hasta ahora va por buen camino. Angelo ocupa la presidencia y yo la.vicepresidencia somos un gran equipo. A pesar de que somos hermanos y unidos somos totalmente diferentes pero a la vez parecidos. Yo soy extrovertido, me gusta mucho la música, el arte, la naturaleza y disfrutar de un buen libro, al igual que un maratón de series y películas.. Soy bastante expresivo y puedo entablar uns conversación agradable con quien sea, siempre y cuando me trate bien y con respeto, mi carácter no están fuerte pero si me molesto a niveles superiores me desconozco. En cambio Angelo es todo lo contrario a mi, habla muy poco, es bastante serio, también le gusta leer y escuchar música clásica, siempre va a galerías de arte, es de carácter fuerte y siempre quiere tener el control de todo, es bastante perfeccionista y no entabla una conversación con cualquirra, no suele ir a fiestas porque el ruido le molesta, es bastante opuesto a mi pero aun así nuestra relación de hermanos es la mejor. Siempre que tenemos un problema, nos ayudamos el uno al otro, si algo nos molesta lo hablamos, si algo nos perturba, lo hablamos, siempre tenemos esa confianza, cosa que nadie ha podido romper desde aquella vez. Con respecto al sexo, ambos si somos parecidos, somos dominantes, nos gusta llevar el control de todo en el ámbito del sexo, cogemos duro y dejamos salir nuestros profundos deseos al coger. Desde que terminamos aquella relación ninguno follamos con la misma mujer, el folla a las suyas y yo a las mías, el día que volvamos a follar será con una sola mujer que sea nuestra y que sea una relación estable. Cuando ella nos traicionó con ese imbécil en nuestra casa y en nuestra cama, ambos caímos en depresión. Angelo se encerró por meses en el alcohol no salia de su habitación, todo lo tiraba y rompía, gritaba de dolor e impotencia esos meses fueron los mas duros para ambos. Yo solo me deprimí, lloré, sufri y tenia dolor porque.. Mierda! Como dolía, dolia mucho que la persona que tanto amabas te haya traicionado de esa manera. Siempre me pregunte ¿que hicimos mal? ¿no fuimos suficiente? Le dimos todo de nosotros, amor, tiempo, lujos, comodidades y de más y sin embargo, no fue suficiente para ella, que nos haya engañado con el, me había cuestionado eso por un año, hasta que lo pudimos superar, habiamos cambiado, ya no eramos los mismos de antes, con respecto a nuestros sentimientos. Ambos deseamos tener una familia, tener esa típica casita con un hermoso jardín lleno de flores viendo a nuestros hijos correr por toda la cada junto a nuestra esposa, por ahora eso queda totalmente descartado de nuestros planes, si lo haremos pero con la mujer indicada, que nos ame por lo que somos y no por lo que tenemos. Desde ese día se rompieron alianzas y confianzas que jamás volverán, la traición a un Moretti jamás se perdona y ellos lo supieron con exactitud ese día. Estaba en la cocina de la casa preparando el desayuno, Angelo bajó y se sentó en la isla de la cocina. -Buen dia hermano, tu café -se lo entregue. -Buen dia ¿mama ha llamado? -tomo el café rápido y casi lo escupe porque se quemo- Mierda!! Luciano ¿porque no me dices que esta hirviendo? -me miro molesto. -¿Sera porque así te gusta? -dije obvio- no es mi culpa y respondiendo a tu pregunta si, mamá llamó para avisarme que fue a italia con nuestros padres a visitar a los abuelos ¿tortillas o sándwich? -Tortilla sin mantequilla y jamón -tomó el café- en unos meses será el sesenta aniversario de los abuelos y sinceramente no me apetece ir. -Toma tus tortillas -se las entregue- creeme que a mi tampoco me hace ilusión, pero debemos hacerlo si no queremos ser exiliados de la familia. -En eso te doy la razón -asenti- de igual manera vamos a ir, mamá nos obligara y si es posible nos amarra al avión. -negó. -Sabes como es mamá sabes lo que dice "La familia es la familia" -repetimos ambos al unísono. -Lo se, oye ¿y la jalea de melocotón? -funce el ceño. -Se acabó, te dije hace tres dias que se había acabado Angelo, tan perfeccionista que eres y se te olvidan las cosas.. Hermano creo que es la edad -abri los ojos exageradamente. -No digas estupideces Luciano, yo no estoy viejo.. -murmuro lo ultimo- estoy en la edad de oro ¿sabes? Mientras mas viejo el vino, mejor -sonrió de lado. -O sea que estas admitiendo que estas viejo -solte una carcajada y el me miro molesto. -Mejor vamos al supermercado, necesito comprar la puta jalea, mis desayunos no son lo mismo sin eso y además.. Falta comprar café -tomo las llaves del auto. -Deja de tomar tanto café, la cafeína es dañina hermano -toque su hombro. -¿Quien lo dice? El café es lo mejor que hay en la puta vida, claro después de comer, dormir y follar. Negué riendo mientras nos subimos al auto y nos dirigimos al supermercado a comprar su jalea y su café, yo no soy amante de la cafeína soy mas de tomar un buen te o jugos naturales, aunque ambos estamos en buena forma, me gusta cuidarme o mejor dicho cuidarnos. Al llegar supermercado, tomamos el carrito de compras y metimos sus dichosas jaleas, que por cierto son de nuestra marca. Ibamos por el pasillo cuando escuchamos esa melodiosa voz. Joder es ella! Estaba hablando por teléfono. -Si lulu, ya tengo la jalea de fresa... Si si.. Yo tambien compre una de melocotón.. Si sabes que es mi favorita... También llevo unas bolsitas de te.. ¿Galletas? -solto una risita- bien, las llevo... No.. ¿Pollo frito? Bien, pero solo por hoy sabes que eso de comer calorías tan tarde no es bueno... Si.. Adios, nos vemos en un rato. Estabamos parados justo detras de ella, vestía un hermoso vestido color rosa con flores blancas y zapatos converse color blanco, joder! Estaba hermosa y ese precioso cabello color fuego fuelto la hacia lucir aun mas sexy, en sus manos tenia una pequeña canasta con algunas cosas. Mire a Angelo y estaba como idiota mirándola, con ¿amor? Y un toque de deseo en sus ojos. Se puso en la fila de la caja para pagar y estabamos detras de ella.. Si no hacemos nada se irá. Y de pronto la suerte jugo a nuestro favor. -Mierda! -murmuró- deje mi bolso ¿como puedo ser tan despistada? Lo siendo señorita pero no llevaré nada, olvide mi dinero -dijo apenada con esas hermosas mejillas sonrojadas. -Disculpe señorita -ella miro a Angelo- yo lo puedo pagar por usted si no le molesta. -genial me leyó la mente el maldito. -No no, señor, no podria aceptar, que pena -dijo avergonzada. -No es molestia señorita -creó que no nos recuerda. -Gracias señor y de nuevo que pena con usted -Angelo estaba conteniendose, lo se, el ama que lo llamen señor al igual que a mi. -No hay problema -esta vez hable yo- señorita cobre lo de nosotros y de la hermosa dama acá -le dije a la cajera amablemente. La cajera asintió y procedió a empacar lo de Annelise y lo nuestro en bolsas aparte, ella agradecio pero se fue, pagamos y cuando salimos hacia el auto ella estaba afuera esperando o esperándonos. -Amm.. Hola, le quería agradecer por haber pagado las cosas, había olvidado mi dinero -habló nerviosa- puedo pagarles después si lo desean. Estoy avergonzada. -No no señorita, no tiene que pagar nada, lo hicimos con mucho gusto -Sonreí. -Pero no seria justo, de verdad quisiera pagarles, no quiero que piensen que me quiero aprovechar de ustedes. -Si de verdad quieres pagarnos, entonces acepta una cena con nosotros -habló Angelo. -¿U-una cena? ¿Con ambos? -estaba nerviosa. -Si, con ambos, de esa forma aceptaremos el pago -Sonreí. -Esta bien.. Les aceptare la cena, no quiero ser desagradecida, la verdad estaba muy apenada por eso -dijo refiriéndose a las compras. -Bien entonces cenaremos mañana a las 8, pasaremos por ti a tu casa -sonrei- ¿que dices? Y por cierto, me llamo Luciano y el es Angelo -estrechamos las manos- -Annelise -sonrió leve- esta bien, esta es mi dirección -nos entrego un papel donde esta su dirección. -Deberíamos llevarte hasta donde vives, digo, no tienes dinero ¿como te iras? -hablo angelo sin ninguna expresión en su rostro- -Cielos! -toco su frente- lo había olvidado.. ¿No seria molestia para ambos? -pregunto apenada. -Para nada! Seria un placer -sonrei leve- de todas formas, para que te sientas mas segura, anota las placas del auto, y dale una descripción a alguien para que sepas con quien vas, y mandale tu ubicación. -Gracias -parecia aliviada con lo que le dije. -Entonces vamos -Angelo se adelanto y la ayudó con sus bolsas colocándolas en el maletero. No manejamos mucho ya que donde vive no esta tan lejos, estoy satisfecho de haberla podido ver de nuevo e invitarla a una cena con nosotros, mañana sera un gran día. Llegamos hasta su edificio. -Gracias de nuevo, me han salvado hoy dos veces -rio leve- se los agradezco mucho. -No hay de que -Sonreí- mañana pasaremos por ti a las ocho de la noche, no vayas tan formal que solo sera una cena sencilla. Ella sólo asintió y se despidió de nosotros tomando sus bolsas. Mañana podremos saber un poco más de ella.. Esa mujer es jodidamente perfecta. Mañana te veremos de nuevo Querida Annelise
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