Mario recogió sus hombres y se subió a las camionetas para ir por los hijos del jefe, al llegar a la mansión de Pavel, lo retuvieron y quitaron sus armas para dejarlos entrar a la propiedad, aunque el cuerpo de él es un arma asesina. Solamente lo dejaron entrar con dos hombres más, lo guían hasta llegar a donde se encuentra Sergey, quien al verlo se asusta, nunca se imaginó que estuviera muy mal. —Mario llegaste, sácanos de aquí. —Inovoc está desesperado. —Inovoc tranquilízate. —Sergey le llama la atención, teme que sea escuchado y ser malinterpretado, ellos están en territorio peligroso— Mario, ¿Crees poder conmigo? —¡Me ofende jefe! —Aby se quitó para darle paso a Mario, quien tomo en sus brazos a Sergey quien se queja al sentir un punzante dolor al movimiento—¡jefe está bien! —Sí,

