Sofía Adams; Un grito ahogado escapó de mis labios cuando Lucas me arrancó el vestido, la fuerza bruta dejó un dolor punzante en mi piel. —Luca... —¿Sí, amor? —Lucas arqueó una ceja antes de recorrer mi cuerpo con la mirada. Mi cara ardía. El instinto me activó, haciéndome cubrir mis pechos con una mano mientras la otra ahuecaba mi entrepierna. Lucas soltó una risita. —Eres tan linda, ¿lo sabías? —dijo, con una sonrisa burlona tirando de sus labios—. ¿Qué parte de ti no he visto? ¿Por qué te escondes? No es como si eso me impidiera devorarte de todos modos... Mariposas revoloteaban en mi estómago. Me mordí el labio inferior, mi corazón latía con fuerza en mi pecho. Me encantaba todo de esta noche... su confesión, el paisaje... el hecho de que pudiera ver las estrellas mientras est

