ELIAS; Todo cambió cuando entró en el pasillo. Todos los que me habían estado adulando cambiaron de bando rápidamente como un camaleón cambia de color para adaptarse a su entorno. Apreté los puños mientras todos los amigos de mi abuelo iban a Lucas. ¿Qué tenía de especial? Yo también era una Hart... ¿por qué no recibía la misma atención? —Elias, ¿dónde está mi nuera? —se escuchó la voz de mamá. La miré. Se veía bien con un elegante vestido verde esmeralda y su sonrisa le iluminaba el rostro. Pero solo yo sabía qué se escondía detrás de esa sonrisa... verse obligada a organizar una fiesta para mi tío debió haber sido difícil para ella. Miré a mi alrededor, buscando a Violet, que ahora era mi esposa legal. —Dijo que tenía hambre —respondí—. Tal vez fue a ver el bufé. —¿Cómo puedes

