Capítulo 18 —Decepción Ginebra: —¿Estás segura de que Jordán no tomó nada de licor? Afirmando con mi cabeza, finalizaba mi relato sobre lo sucedido con Jordán, lo cual me tenía verdaderamente indignada ¿Acaso ya no le gustaba como para rechazarme de esa manera? Sintiéndome un poco trastocada, preferí tomar un sorbo de mi batido, y bajando mis gafas de sol, me dispuse a broncear mi cuerpo en silencio, aprovechando el fantástico día que hacía. —¿Y por qué no lo encaras, Ginebra? ¿Por qué no enfrentas a Jordán, y le preguntas que es lo que le sucede? No se supone que ustedes son adultos, como para estar comportándose como dos niños —La verdad, las palabras de Fio me parecían muy acertadas, en realidad no era para nada sano ignorar lo que pasó, por lo que al otro día, en la empresa, hablar

