La cara de Paolo es de asombro, junto con Alex y Nina. El libro por el que tanto trabajé y por el que me metí en una situación que hoy me tiene patas para arriba está terminado y listo para su venta. Tengo que estar muy contenta, pero realmente no me siento así. Han pasado cinco días desde que vi a Nick White por última vez. Cinco días de angustia, cinco días de vacío y cinco días de sollozos. No queda nada en mi interior. Ni emociones, ni alma, ni lágrimas. Nada. Cada vez que cierro los ojos lo veo ahí. Un aluvión de imágenes se proyecta en mi mente; oscilan entre el hombre atractivo y seguro de sí mismo que me poseyó por completo y esa criatura vacua, hiriente y ebria que ha acabado conmigo. Estoy hecha un auténtico lío. Me siento vacía e incompleta. Me obligó a neces

