—Está sonando. Se gira de nuevo hacia mí esperando a que diga algo, pero salta el contestador. Se me encoge el corazón. No quiere hablar conmigo. Me dispongo a regresar al ascensor, herida por su rechazo, pero entonces oigo un fuerte impacto. Derek y yo giramos la cabeza al instante hacia la doble puerta que da al apartamento de Nick y vemos a Mark al otro lado, rodeado de un marco astillado. Nos hace un gesto con la cabeza, y Derek corre al interior. Yo los sigo, vacilante. Sólo puedo pensar en mi último descubrimiento aquí. ¿Por qué avanzo en esta dirección? «¡Da media vuelta! ¡Métete en el ascensor! ¡Vete YA!» Pero no lo hago. Me quedo en el umbral y, por lo que parece, nada ha cambiado. Todo da la impresión de estar en su sitio. Me adentro un poco más en el espacio dia

