12

1451 Words

Ya no eres la mortal que encontré a las puertas del infierno, ahora eres la diosa, la reina y la emperatriz de este mundo envuelto en llamas y oscuridad. Eres mi maldita adicción y mi sublime perdición. Richard Admiro su cuerpo, su desnudez, me excito con solo ver su reacción a mi manera de mirarla. Es como si con eso fuese suficiente para olvidarse de sus quejas. Se humedece los labios con la lengua, es una diosa encadenada, voy a conseguir que ella decida quedarse, que desee que la toque, que me suplique que la traiga a este lugar y la folle de las formas menos imaginables. Busco en una de las cómodas un antifaz y se lo coloco, no ver incrementará sus sentidos y así podrá disfrutar más. Me agacho delante ella y cojo uno de sus pies para sujetarlo con la correa de cuero en su lugar, se

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD