2- Al fin cara a cara

1806 Words
——— Hay Gracias a Dios——- Kate pudo escuchar la voz de su amiga mientras sus ojos parpadeaban sacándola de la inconsciencia. Su cabeza era un lío de dolor insoportable. ———-¿Qué pasó?——- se sintió confundida al divisar a la duquesa, su amiga y el doctor Federick en su habitación. Katherine seguía con el mismo vestido de la mañana de un azul claro, lo último que recordaba era el desayuno, luego la noticia, el caballo. Oh Dios, se quiso incorporar pero el doctor se lo impidió. ——— Señorita Edwin usted sufrió una caída muy fuerte, no sé si lo recuerda? ——— Si lo recuerdo doctor——- ———- Eso es bueno, lo que significa que el trauma no fue tan fuerte, lo mejor es que guarde reposo el mas tiempo posible ya que su cuerpo permanecerá adolorido por unos días, mientras le voy a dejar unos remedios naturales que le servirán como analgésicos. Katherine asintió a todo lo que le dijo el doctor, pero su mente estaba en un vago recuerdo antes de la caída; como si se tratase de un sueño cuando vio esos ojos azules del pasado antes de desmayarse. Tenía que serlo ya que su llegada sería para la próxima semana; según lo que le comunicó la condesa en el té. ———- oh querida nos distes tremendo susto, menos mal que solo fue eso un mal rato—— soltó la duquesa y Brillit a su lado asintió. ———- Ni que lo diga duquesa Wuiliam, casi muero de preocupación cuando el caballo se levantó en dos patas y vi a Kae ser lanzada por los aires——— ——— Pero ya les dije, eso de salir a caballo no es de señoritas, y menos a lugares tan apartados. ———- se abanicó la mayor dándoles una mirada reprobatoria a ambas jóvenes que luego pasó una sonrisa——- Gracias a Dios, mi Eduard se cruzó en su camino. Katherine cuando escucho las ultimas palabras de la duquesa se sintió a morir; porque no era un sueño, ni producto de su inmaginacion él regresó , estaba aquí. Su corazón se aceleró y también se oprimió con dolor y rabia. Todo el dolor de estos años. ——— Así mismo menos mal que el duque Lord Eduard Wuiliam se cruzó con nosotras, ni si quiera me ubiera inmaginado que hacer con Kae inconsciente. Ahora debía de darle las gracias a ese patan, lo que faltaba. ——— Iré a buscar a mi hijo para informarle que ya despertaste Katherine, seguro tú también deseas verlo——- la duquesa salió de la habitación dejando a ambas jóvenes solas, sin ni si quiera esperar una respuesta. No es como que Katherina se pudiera negar delante de la mujer. Su amiga la ayudó a incorporarse en las almohadas y le alcanzó un vaso de agua que Katherine agradeció para calmar los nervios; Brillet comprendía el estado de la pelinegra mientras la anticipación la carcomía. No pasó mucho cuando la duquesa regresó y justo detrás de ella estaba su hijo el duque Lord Eduard Wuiliam, vestido elegante con un cuerpo atlético, alto, músculos definidos abrazados a su vestimenta, hombros anchos, mandíbula cincelada, cabello castaño y esos ojos azules únicos combinados con espesas pestañas. El corazón de Kae , se aceleró a más no poder. Pero a la vez se estrujo, porque los ojos de Eduard eran fríos en el presente como un témpano de hielo indescifrable. Nada que ver con su Eduard. Luego detrás de él apareció una mujer hermosa, a la cual él le sonrió y ambos entrelazaron sus manos. Era rubia delgada, de ojos verdes y figura esbelta. Una belleza de sociedad, vestida con un vestido rojo que acentuaba sus rasgos. Entonces fue como un balde de agua para Katherina la cual tosió y trato de recomponerse rampidamente con la ayuda de su amiga, con la cual intercambió una breve mirada. ——— Oh Kae mira que grande está Eduard y sé va a casar con esta encantadora señorita Lady Clare Aders prima del Rey en España——- La voz de la duquesa resonaba con orgullo, mientras miraba con adoración a su primogénito. Lady Clare enrojeció con las palabras de la duquesa , ya que aquella mujer que sería su suegra era más tierna que como se la había descrito Eduard; pero lo que más le preocupaba en sí era la mujer que llacia en la cama, que por la descripción debía ser el primer amor de su prometido; la mujer que le rompió el corazón. Por la cual había tenido que luchar tanto para prometerse con el duque, luchar con su recuerdo, ahora no permitiría que se lo arrebatase, alimentaría aún más los sentimientos de odio y rencor del duque hacia aquella mujer. ——— Encantada , ——— lady clare se acercó a saludar a las damas con una dulce sonrisa falsa—— Lady Clare Anders, tú debes ser Katherina, menudo susto nos diste. Por suerte íbamos pasando por el camino. Katherine asintió aunque por dentro se estaba muriendo ahi mismo, tantos sentimientos. ——— Lady Katherina Edwin—— se presento tratando de sonar amable con aquella mujer. Al final ella no tenía la culpa de que Eduard fuera un rufián, mentiroso sin palabras. Tantos insultos, sus ojos fueron hacia el hombre mientras Brillit se presentaban, este la miraba fríamente, como otra persona. Nada podía ser peor, quería llorar ahí mismo. Se le acumularon las lágrimas, y no aguanto más rindiéndose a apartar la mirada. ——— Me alegro que estes bien Katherine——- La voz de él resonó con indiferencia. Nada de katy, su nombre completo. ——— Lo mejor será que la dejemos descansar—— dictaminó Eduard para terminar aquella péqueña reunión saliendo de esa habitación. Sentía que se asfixiaba en aquel traje, se dirigió hacia el establo a grandes zancadas un lugar que pudiera estar solo, mientras procesaba el hecho de que su Katy lo mirara como si él le ubiera roto el corazón, cuando fue al revés, no podía ser más falsa esa mujer. Se vestía con su apariencia inocente, y esos ojos marrones que parecían heridos, tristes, dolidos. ——- Ahhhh——- Eduard golpeó la madera con toda la rabia ardiendo. El pasado era una perra cruel que no lo abandonaba. En parte había regresado por las tierras y el título. Pero gran parte era por el compromiso de esa mujer. Le haría la vida imposible, siempre que pudiera, la haría sufrir el triple de lo que él sentía por dentro. Quizás incluso revelaría lo de su falta de virtud con tal que se quedara solterona y despreciada, mientras él se casaba con Lady Clare. Una hermosa mujer que si era sincera y lo amaba de verdad. No un amor de falacias. Pero antes la torturaria mentalmente. Lady Clare apareció detrás de él abrazándolo por su ancha espalda. Ella si lo amaba, y había estado para él desde que la conoció. Era una buena mujer que se merecía todo el amor del mundo. Eduard se giro, y alzó el mentón de la misma para besarla, buscando apartar su mente de la rabia, el dolor, de esos ojos marrones. Sumido en la suavidad de sus labios. ——— Te amo——- fueron las palabras de Clare cuando se separaron con una sonrisa en su rostro. Eduard solo la abrazo, sin responder nada como siempre. Pero la rubia tenía toda la paciencia del mundo; así como había logrado que Eduard se comprometiera con ella, tarde o temprano haría que el duque la amara. Como decía su madre el amor se riega día a día como las plantas. Y Lady Clare estaba decidida a entrar en el corazón del duque; no importa si tardará años. Arrancaría las cenizas que había dejado aquella mujer. ——- Lo mejor será que entremos, antes de que mi madre nos venga a buscar——- soltó Eduard separándose para tomar su mano y guiarla hacia la casa. —— La duquesa es una mujer muy agradable y se conserva muy bien con la edad——- ——- Te lo dije mi madre es como un soplo de aire, llena de energía——— Lady Clare asintió estando de acuerdo. El duque la acompañó hasta su habitación asignada dé invitados, donde lo volvió a besar atrayéndolo. Y quedaron ir al teatro de la ciudad en la noche, después de la cena. Entonces la mujer lo dejó ir. Eduard iba hacia su habitación, cuando pasó por delante de la de Katherine y Justo en ese instante salía su amiga la pelirroja. ——- Lady Asthon—— ——— Duque, perdón no lo vi——- se disculpó la chica. ———- Su hermano cómo se encuentra——- quizo saber el duque, a penas había tenido tiempo de avisarle a su amigo sobre su llegada. ——— Bien exelencia, mi padre lo tiene aprendiendo de todo un poco sobre negocios ya sabe y con la presión de encontrar una dama para casarse——— suspiro Brillit recordando las peleas de su padre con su hermano mayor. El cual estaba muy renuente al matrimonio, como si fuera un gran sacrificio. ——- Me inmagino——- se rió Eduard sabía bien el temperamento de su amigo. ——- Su excelencia si me permite el atrevimiento. ¿Está realmente enamorado de su esposa ? ¿Tan rápido olvido a mi amiga?—— Brillit no pudo evitar morderse la lengua. El semblante de Eduard cambió a uno duro y frió; mirando duramente a la pelirroja. —— Tiene razón Lady Asthon es un atrevimiento por su parte inmiscuirse en mi vida personal. Pero ya que quiere saber tanto mejor pregúntele a su amiga, después de todo ella está comprometida también y el pasado es como lo dice la palabra——- Las palabras del duque fueron afiladas despidiéndose, dejando atrás a la dama. La cual se le encogió el corazón por su amiga. Más intuía que había más de esta historia que no sabía, pues el hombre hablaba con rabia. Katherine había podido escuchar parte del intercambio de su amiga con Eduard; y tuvo que contener el sollozo que se le escapó con las palabras del mismo, mientras caía en el suelo con el corazón hecho un puño. Porque aunque estuviera comprometida ella seguía amando a Eduard con todas sus fuerzas. Pero el por lo visto la había olvidado.
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