Saliendo del hotel Juno y yo bajamos agarradas de las manos, eso es sinónimo de desafío, yo sabía que me estaba exponiendo a qué alguien conocido nos viera y empezaran los rumores, pero no nos importó, Juno tomó su coche, yo me subí en el y empezamos a recorrer el camino —Gabriela me dejas saber dónde quieres que te deje— —Quiero que me lleves hasta la puerta de mi casa — —¿Enserio? — —¿Me ves cara de que me estoy riendo? — —No, pero hace un rato me dijiste que no querías hablarle de nosotras a nadie aún, y mucho menos a tus padres ¿Qué cambió ahora? — —Cambió que quiero ser libre de las decisiones de mis padres, ya no quiero que ellos se hagan cargo de mi vida, no soporto que ellos manden en mi vida, y a partir de ahora eso cambiará— —¿Y si te agreden o te hace

