Se adentro en la oficina ajena , observando todo con sumo detalle ; era más grande y elegante de lo había imaginado , dirigió la mirada al frente encontrándose con Clarisa , sentada en una silla junto a su escritorio. Ella sonreía pícara desde que vio que tocaba a su puerta , lo estaba esperando con ansias , aquel encuentro que sabía era inevitable. - A regresado señor ... - hizo una pausa con la intención de que aquel hombre frente a ella dijera su nombre. - Dom ... simplemente Dom - respondió sonriendo ladinamente , Clarisa frunció el entrecejo ; lo había dicho con toda la intención puesto que en antaño ella era la única que usaba ese diminutivo para su nombre . ¿ Cuánto tardaría en darse cuenta de la verdad ? ¿ en descubrir de quién se trataba ? ese juego se le hacía emocionante , v

