—¡Alan! —Exclama Dakota al ver al millonario emerger del agua. Mientras que Jena no daba crédito a lo que sus ojos estaban viendo, tenía que ser una broma de muy mal gusto. Un truco creado por su imaginación o quizás una artimaña por parte de Alan para salir bien librado de la situación. Rápidamente, ella voltea hacia la piscina fijándose que Alan salía del agua sin apartar la vista de ella. ¡Santo cielo!, ¿Qué estaba pasando? Regresa la mirada hacia el frente y termina por tragar saliva… ¡Era real! —Hola guapa —Esa persona le sonríe. —¿Qué…? Tú, él… —Pestañea sintiéndose confundida. —Jena —La voz de Alan la hizo entrar en la realidad, ambos eran muy real —. Esto era lo que quería explicarte. —¡Por todos los cielos! —Se escuchó a Dakota exclamar en voz muy alta. —Ese que salió con

