El Rey Lycan - Estamos en Terra Noveris, territorio neutral y bajo la protección de ambos clanes - dijo Alessia con firmeza, dando un paso adelante sin titubear - Me conoces, Raikhan, Rey de los Lycans. Mi gente no haría esto al azar. Sus ojos carmesí se encontraron con los del monarca Lycan, manteniéndose inquebrantables ante la amenaza latente en su postura. - No vamos a gastar energía en una guerra sin sentido y menos en un suelo consagrado a la paz. El rey Lycan gruñó bajo, su mandíbula apretándose. Damian pudo notar el sutil temblor en los nudillos del hombre, aún transformados con sus garras y cómo su pecho subía y bajaba con respiraciones profundas y controladas. No confiaba en ellos, pero tampoco los atacaba. - ¿Entonces qué sugieres? - espetó con desdén, sus pupilas aún rasga

