Capítulo 12. Traición. Fernando intenta acercarse, la desesperación en sus ojos es egoísta. “Cálmate, cariño, no me grites. No es lo que crees. Ella me necesitaba, por el bebé,” dice él, señalando el vientre de Samantha como su coartada. La excusa la rompe. “¡Siempre el bebé! ¡Es tu excusa para todo! ¿La necesitas? ¿Y a mí? ¡¿Quién me necesita a mí?!” Samantha interviene con un sollozo histérico, la víctima perfecta. “Señora, por favor, no se enoje, solo dormimos, él estaba cansado, yo… ¡Yo soy la culpable! ¡No culpe al señor!” Fernando aprovecha la interrupción para victimizarse y culpar a Kaitlyn. “¡Mira lo que provocas! Estás alterando a la madre de mi hijo. No tienes derecho a gritar. Tú eres la que arruina todo con tus celos y tu desconfianza.” Las palabras, el últ

