Adriana se encuentra en el tocador, tal como se lo había mencionado a Leonardo, va al baño, sale a acomodarse un poco para ir al dichoso almuerzo, pero siente que algo está mojado en ella, expresa en voz baja: —No puede ser, me orine—. Pero es extraño, como va orinarse, si precisamente acaba de ir al baño, además, líquido es más bien como extraño, se ve baboso. Recuerda las prácticas, y las clases, pre parto, que recibió, además todas las recomendaciones, de amigas y de su mamá, grita: — ¡No es posible! Todavía falta mucho para que estés listo bebe, aún quedan casi 4 semanas. Siente un pequeño dolor en su vientre, y sabe que es una de esas “contracciones falsas” que llaman—. Trata de tener tranquilidad, pero está muy nerviosa, en ese momento entra Leonardo al baño, y antes de ayudar a Ad

