Capítulo 12.

1093 Words
Daniels. Dante me llevó de vuelta a casa, no es que me gustara mucho la idea de dejar a Lisa y a Jenni en la cabaña cuando a la hora de llevarla precisamente quería que fuera para que estuviera conmigo en todo momento La calentura y la desesperación por sacarla de ahí no me dejaron pensar en mi madre, o en Renata, quien por cierto me dejó como cincuentas llamadas perdidas _HASTA QUE APARECES! -me gritó molesta en cuanto entré a la sala _Apenas llegué- le respondí serio No sé si antes me gustaba que fuera tan celosa, supongo que lo toleraba porque estamos juntos ya poco más de diez años. Pero ahora lo único que sé es que no la soporto cuando se pone en ese plan _Hijo -se levantó mamá del mueble- Renata está muy preocupada por ti porque no le respondías a ninguna de sus llamadas _Ayer le dije bien que hoy por la mañana llegaba mamá, no sé porqué tanta insistencia _Que hacías que no me respondías? -se acercó cruzada de brazos _El celular se me apagó y tuve que cargarlo durante el vuelo Como imbécil inventando mentiras _Y Taylor? -preguntó mi madre _En su departamento _Bien pues nosotras... -miró a Renata- Hemos preparado salir esta noche a cenar, ya hice reservación para los tres en... _Tengo trabajo que hacer -respondí _Trabajo! Vienes de hacer trabajo, almenos cena con nosotras esta noche! _Hija -la reprendió mamá - Cálmate! _Es que no me parece justo madre, desde que se recuperó completamente no pasa mucho tiempo con nosotras, todo es trabajo y trabajo Por eso tenemos todo lo que tenemos Me mordí la lengua para no responder _Hijo -me habló suavemente - Salgamos a cenar esta noche, anda Mamá me sonrió buscando que aceptara Suspiré pesado, no quería salir a cenar, prefería ponerme a trabajar o ir a ver antes de lo planeado a la mujer que tenía en la cabaña, pero supongo tienen razón. Desde que estoy completamente recuperado he tenido pocos momentos o salidas con ellas _De acuerdo _En serio? -Renata caminó hacia mí con una sonrisa- No sabes lo feliz que me haces -me abrazó por la nuca dejando un beso en mis labios _Así me gusta verlos -nos sonrió mamá - Bueno... Yo iré de compras así que los dejo solos, Martha está cuidando del jardín Lo dijo en un tono una mirada que ya había entendido a lo que se refería, Renata dio una rodilla nerviosa y yo solo le sonreí _Quiero que veas lo que tengo para ti -comenzó a jalar de mi mano hacia las escaleras _Quiero darme una ducha _Podemos darnosla juntos -se acercó a besarme _Mejor yo me baño y cuando salga me muestras lo que quieres que vea -le acaricié la mejilla haciendo que cerrara los ojos unos segundos Renata era bonita, no lo negaba, rubia, alta, piernas firmes y cuerpo delgado pero proporcionado, todo en ella gritaba elegancia cada día y a todas horas. No dudo haberme enamorado estando tan chico de ella _Dr acuerdo -me sonrió Fui con ella hasta la habitación y yo me dirige hasta el baño donde me despojé de todo para darme una ducha La imagen de la trigueña de buen trasero se me vino a la mente mientras el agua artificial me caía en la cabeza Que me pasaba con esa chica? Era hermosa, sí. Pero nada de lo que no haya visto antes y aún así la deseaba a ella, porque si la comparaba con las demás simplemente no era igual No lo era Sentí como la erección comenzó a querer crecer y cambié el agua tibia por fría de inmediato, no iba hacerme una paja ahora cuando sé que hay una mujer fuera que espera eso para ella Me sequé un poco el cabello y salí con solo una toalla amarrada a mis caderas, pero frené en seco cuando vi aquella rubia de pie frente a la cama mirando en mi dirección Completamente desnuda Sus piernas comenzaron a moverse hacia mí aún sin quitarme la mirada de encima, sus ojos azules eran lindos, todo en ella era lindo Y claro, me excitaba, a quién no? Era una mujer preciosa sin nada de ropa parada frente a un hombre. Pero me reprendí al comenzar a compararla con otro cuerpo que no era suyo si no que le pertenecía a la trigueña pequeña de piernas anchas y trasero perfecto _Te gusta lo que vez? -susurró cerca a mis labios Perdoname Renata, no estaba pensandote justo ahora _Sí La besé La calidad del balcón iluminaba toda la habitación La guíe hasta la cama y me quité la toalla de inmediato mientras besaba su cuello _Te amo lo sabes? -tomó mi rostro haciendo que la mire _Ya lo sé -le di un beso _Me amas también? -me miró esperanzada La amaba? Claro que sí la quería Ella ha estado conmigo desde que era prácticamente un niño, ha estado enamorada de mí y sigue estandolo hasta ahora porque lo siento, tal vez yo también estaba enamorado de ella en su momento Si todo se tornó en solo costumbre qué importa? Era la mujer indicada, elegante, hermosa, educada. Si la amaba o no realmente no tendría que importarle, se quedaría conmigo aún así Ya incluso vivía conmigo desde hace tres años _Porqué no lo haría? _-me sonrió leve - No vale contestar a una pregunta con otra _Lo hago -la miré fijamente - No tienes que preocuparte Pude ver querer temblar su labio inferior _Tú... No vas a dejarme no es cierto? _A qué se debe esto? -moví mi cabeza para que me soltara la cara _Sé que te molesta que te llame o te cele mucho, me lo das a saber pero solo es porque no quiero perderte -sus ojos se tornaron brillosos _Renata... _Sabes bien que si me dejas yo no podría soportarlo... Han sido tantos años a tu lado que cómo podría seguir con alguien más? Apuesto todo a que ella me ha sido fiel y es justo en este momento al ver sus ojos llorosos que me da pesar el haberme acostado con otras mujeres antes del accidente (por lo que Taylor me contaba) e incluso después de él _Has estado conmigo en todo momento Renata -le dejé claro- Claro que no voy a botarte como si fueras un simple trapo viejo Ella me sonrió aún cuando sus lágrimas le caían por los lados de la cara y me abrazó por la nuca con ambos brazos _Entonces.... cásate conmigo Daniels. Casémonos de una vez
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