EL SANTUARIO DE LOS LATIDOS Narrado por: Nikolai Sheremetev El pomo de la puerta de la habitación 402 se sentía frío, una pieza de metal que separaba mi existencia del único milagro que me quedaba en este mundo. Stefan se quedó afuera, montando una guardia silenciosa contra la furia latente de los Ford -Ford-Wilson que aún vibraba en el pasillo. Yo entré solo. Sin el Zar, sin los millones, sin el peso de la naviera. Entré como un hombre que ha sido despojado de su piel y que camina con los nervios expuestos. El silencio de la habitación era sagrado, interrumpido únicamente por el murmullo rítmico de los monitores y el suave siseo del oxígeno. Me detuve a los pies de la cama. Allí estaba ella. Harper parecía una figura de porcelana antigua, tan frágil que temí que mi propia respirac

